Programa de Elecciones Universitarias 2010

CONSTRUYENDO LA UNIVERSIDAD DE LA PATRIA LIBERADA

LISTAS
116 – 117 – 118

¿Qué VOTAMOS?

El próximo 24 de marzo se realizaran las elecciones universitarias en las que se elegirán los órganos de gobierno de la Facultad (Asamblea del Claustro de Facultad y Consejo de Facultad) y de la Universidad (Asamblea General del Claustro).
El Consejo de Facultad esta integrado por tres estudiantes, tres egresados y cinco docentes, más el decano, la Asamblea del Claustro de Facultad la conforman diez estudiantes, diez egresados y quince docentes, en tanto, la Asamblea General del Claustro está integrada por dos estudiantes, dos egresados y tres docentes de cada Facultad.

¿Cómo VOTAMOS?

Se vota con Cédula o Credencial Cívica.
El lugar de votación será el edificio de Facultad en el horario de 08:00 a 19:00 horas. También se puede votar en las oficinas que la Corte Electoral destine a esos efectos en el interior del país.
Se deben introducir en el sobre tres hojas de votación correspondientes a cada uno de los órganos anteriormente mencionados: Asamblea del Claustro de Facultad, Consejo de Facultad y Asamblea General del Claustro.

¿Qué es la 21 de junio?

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio se ha caracterizado por la defensa de los Principios del Manifiesto de Córdoba referentes a la defensa de la Autonomía Universitaria, el Cogobierno, la Libertad de Cátedra, y el libre acceso a la Formación Universitaria, gratuita en todos sus niveles y sin ningún filtro limitacionista para elitizarla (léase cupos o exámenes de ingreso).
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la que propuso en 2008 la recolección de las 1800 firmas con las que el CEHCE lanzó la lucha reivindicativa por la creación un Turno Nocturno completo, con todas las asignaturas para que los Compañeros Estudiantes que trabajan puedan asistir a clases.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la única que recolectó firmas en nuestra Facultad para anular la Ley de Impunidad, durante 2007, 2008 y 2009.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la única agrupación universitaria que se pronunció contra la oligarquía en el balotage del 28 de noviembre de 2009, rompiendo con las tradiciones hipócritas del “apoliticismo” que predomina en la Universidad.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la única que asistió, junto a la columna de la FEUU a los últimos cuatro Actos del 1° de Mayo organizados por el PIT-CNT, y desde ya estamos convocando a superar en organización y en cantidad la asistencia al Acto de este año.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la que le pidió la renuncia al actual Decano, que encabeza la peor administración en la historia de la Facultad de Humanidades desde la intervención militar en las décadas del 70 y 80. Mientras la Universidad recibió un aumento presupuestal como nunca antes, en el último período de gobierno, nuestra Facultad continúa en la misma situación financiera que tenía la Universidad cuando el neoliberalismo le había impuesto el aislamiento presupuestal.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio participó en la Convención de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay promoviendo la unidad de los sectores antiimperialistas, consecuentes en la defensa de la Ley Orgánica y sus principios de autonomía, cogobierno y gratuidad.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio en base a la experiencia acumulada en la lucha de estos últimos años, impulsará junto a las nuevas generaciones de Estudiantes y a lo más progresivo de los demás Órdenes, la construcción de una Nueva Administración de la Facultad que convierta en realidad -y no en mero discurso- el Fortalecimiento Académico que la misma necesita.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio tiene siete años de existencia. En este tiempo hemos participado del Centro de Estudiantes, así como en los espacios de representación a los cuales hemos sido electos: Mesa Coordinadora del CEHCE; Consejo Federal de la FEUU y la Convención de la FEUU; Consejo de Facultad, Claustro de Facultad. En los mismos hemos procedido con principios, coherencia y responsabilidad, defendiendo ante todo, los principios históricos de la FEUU.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio ha trabajado con seriedad, desde su creación, por construir un Centro de Estudiantes unido y organizado en base a propuestas y un marco de discusión racional donde todos los estudiantes tengamos posibilidades de participar con libertad de tendencias dentro de principios claramente establecidos. Para ello, trabajamos durante años para establecer claramente las garantías necesarias en un Estatuto que finalmente fue aprobado en 2006. Durante 2004 y 2005 participamos activamente de todas las instancias de debate que se dieron en el CEHCE sobre este tema. En 2006, luego de la situación general de irregularidad centrada en la violación de mandato de una Asamblea Estudiantil, que llevó a José Seoane al decanato de la Facultad, comenzamos una campaña de difusión de nuestra propuesta de estatutos y recolección de firmas para plebiscitarla en el CEHCE.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio siempre ha acatado los mandatos gremiales emanados de las Asambleas Generales del Centro de Estudiantes. Mientras no tuvimos estatutos, la Asamblea General fue el único organismo resolutivo del Centro de Estudiantes, pero acatar o no sus resoluciones era privativo de los representantes. Desde nuestra concepción de la democracia: la unidad gremial se construye con la responsabilidad y el respeto en la libertad de expresión de las mayorías hacia las minorías, pero más aún, se demuestra la voluntad democrática cuando se acata el mandato de las mayorías.
El principio de la FEUU, que consiste en el respeto del Mandato Imperativo de Asamblea General en los ámbitos de cogobierno, tiene su base histórica en la negociación interna de los diferentes órdenes de la Universidad de la República para lo que luego fue la Ley Orgánica de 1958. Nuestra Federación siempre mantuvo su reivindicación de paridad en la cantidad de representantes de los órdenes (Cogobierno Paritario), al no lograrse esa reivindicación, la forma en que los estudiantes universitarios decidimos participar en el Cogobierno fue con la unidad de acción del principio de Mandato Imperativo para poder incidir en las decisiones.
Es por ello que hoy nuestro Centro de Estudiantes necesita de tu respaldo hacia una propuesta que da garantía de lealtad gremial y defensa de principios.
El decanato de Seoane ha demostrado una clara hostilidad hacia la mayoría de los estudiantes -a quienes considera “sobrantes” para su “proyecto” de Facultad-, y trata de utilizar su poder para influenciar en el orden estudiantil a través de su brazo político que ahora se denomina “Humanizarte Frente Estudiantil” ex – Espacio Estudiantil (2004-2009), ex – Unidad y Participación Estudiantil UPE (2000-2004), CONSTRUYENDO (1998-2000) Lista “única” (1994-1997).
Este grupo de sumisos al poder, en busca de acomodo, no dudan en dividir al Centro de Estudiantes, no respetan los mandatos de las Asambleas, carnerearon los paros que convocó el gremio durante el año pasado en lucha por el Turno Nocturno, no solo no integran la estructura gremial sino que la boicotean llamando a no votar en las elecciones gremiales (a las que podrían presentarse si quisieran), solo les interesa tener su “parcela amarilla” en los ámbitos de cogobierno para defender a sus “amigotes” y “buchonear” contra los militantes gremiales en el Consejo de Facultad.
Por eso cambian de nombre cada cierto tiempo, así pretenden presentarse como una “nueva opción” desprendida de su pasado bochornoso.
La Agrupación de Estudiantes 21 de junio representa una propuesta clara, comprometida con los estudiantes TODO EL AÑO, la 21 de junio es REALIDAD GREMIAL, y su existencia no depende de un punto porcentual más o menos en la elección del próximo 24 de marzo. Pero de tu respaldo sí depende que el Centro de Estudiantes pueda unificar toda la representación estudiantil en el Consejo de Facultad sin esquiroles anti-gremio que desautoricen las reivindicaciones estudiantiles.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

1- Cogobierno y Autonomía Universitaria.

Los principios democráticos que sustentan nuestra propuesta, postulan una posición contraria a cualquier intento de cercenar la Autonomía Universitaria, por eso defendemos el cogobierno universitario, donde estudiantes, egresados y docentes perfilan las políticas de nuestra Facultad y de la Universidad de la República, en aras de potenciar las posibilidades de creación del conocimiento en beneficio de la sociedad.
Consideramos de plena vigencia los principios universitarios comprendidos en la Ley Orgánica de 1958 así como también la reivindicación histórica de la FEUU a favor del cogobierno paritario (igualdad numérica de los órdenes en la participación en todos los ámbitos de cogobierno) con la integración de los trabajadores no docentes.

2- Gratuidad en todos los niveles de la Enseñanza Universitaria.

Defendemos incondicionalmente la gratuidad de la educación pública nacional. Por esto, nos oponemos a la implementación del cobro de matrícula en los postgrados pues esta medida intenta avanzar hacia el cobro de toda la enseñanza universitaria.
Existe una concepción neoliberal en la Universidad que es individualista, ya que en la misma se ve como único beneficiado al estudiante. En realidad, la Universidad tiene un profundo contenido social, que busca no sólo transmitir conocimiento al estudiante en su función de enseñanza, sino a la sociedad en su conjunto a través de la extensión, la investigación científica al servicio nacional y los convenios con los sectores productivos nacionales.
Quienes defienden el cobro de matrícula MIENTEN diciendo que solo la pagaría aquel que está en condiciones económicas de hacerlo. Hasta el momento las propuestas que han hecho han sido tan solo demagogia ya que lo recaudado por esta significaría un monto (7%) absolutamente irrelevante en el presupuesto universitario. La intención de estas propuestas es hacer pasar la matrícula para después cobrarla a todos los estudiantes.
Afirman que sería un mecanismo de igualación social ya que pagaría más el que tiene más: MIENTEN. ¿Cómo se comprueban los ingresos de quiénes no trabajan? Lo que en realidad sucedería es que sólo se podrían comprobar los ingresos de los estudiantes si lo hacen, esto es un nuevo impuesto a los sueldos, pero en este caso de quienes, además de trabajar, realizan un importante esfuerzo por estudiar en la Universidad de la República.
Si lo que pretenden los gobiernos que la propusieron es generar un mecanismo de igualación social, entonces quizás podamos proponer algunas ideas: Implementar impuestos a la tierra improductiva y los “agro-negocios” o más bien agro-curros latifundistas de soja y eucaliptos quitándoselos a los pequeños productores agropecuarios, poner un verdadero impuesto a la renta de los oligarcas y sacar el impuesto a los sueldos, en síntesis un sistema tributario en el que quien tiene más pague más sería más justo que el cobro de matrícula universitaria.

3- Un mayor acceso a la Enseñanza Universitaria es una de las principales reivindicaciones del Pueblo en la Lucha por la Liberación Nacional, por eso decimos NO al limitacionismo.

No sólo los exámenes de ingreso son limitacionistas, también lo es toda modificación de planes de estudio que tienda a aumentar la brecha entre la exigencia académica al estudiante y la oferta académica y material de la enseñanza, limitando y “orientando”, el egreso en función de la demanda del “mercado”.
También es limitacionismo todo intento de pauperizar los contenidos de la formación de grado, desplazándolos a los postgrados pagos como lo hace la reforma universitaria que impulsó el rector Guarga y continúa Rodrigo Arocena.

4- Defensa de la Libertad de cátedra.

Desde su creación, la 21 de junio ha defendido consecuentemente este principio universitario y democrático, tanto para la enseñanza como para la investigación. Esta defensa se ha tenido que realizar frente a la corriente mayoritaria del Orden Docente, que actualmente conduce la Facultad y que para ocultar la persecución política, sistemáticamente ha puesto como pretexto la labor de investigación científica de los docentes que se oponen a su proyecto neoliberal, hostigándolos administrativamente.
Desde antes de asumir el decanato, el grupo docente que actualmente conduce la facultad, viene realizando una sistemática persecución política a sus opositores en el Orden Docente. Esta práctica es muy contradictoria con los principios democráticos en los que se sustenta la tradición de nuestra Universidad de la República y que todos los discursos, supuestamente, reivindican.
Lamentablemente esta falta de coherencia a la hora de los hechos expresa el avance de ideas reaccionarias que han demostrado poca preocupación por las formas, por ejemplo, la destitución arbitraria del Profesor de Introducción a la Universidad del Ciclo Básico Francisco Sanguiñedo en el año 2006. Este es un caso de autoritarismo, que poco tiene que ver con las tradiciones anteriormente mencionadas.

REALIZACIONES Y PROPUESTAS PARA EL CONSEJO DE FACULTAD

Desde nuestra delegación al Consejo y en coordinación gremial con las Secretarías de Organización y Cogobierno a comienzos de 2008, impulsamos que nuestro Gremio retomara la lucha por el Turno Nocturno promoviendo la recolección de 1800 firmas y la presentación de proyectos a la Comisión Sectorial de Enseñanza (CSE) para la duplicación de cursos en el semestre par del mismo año.
Pero no nos quedamos solamente en la mera reivindicación, establecimos los criterios para la duplicación de cursos, propusimos soluciones reales para duplicarlos, establecimos horarios alternativos para que se pudiera efectivizar esta reivindicación, realizando una grilla de horarios que viabilizara nuestro planteo. Desde la 21 de junio hicimos posible lo necesario: en el segundo semestre de 2008 se duplicaron cinco cursos con financiación extra presupuestal de la Facultad de Humanidades que gestionamos a través de la FEUU en la CSE.
En 2009, desde el primer semestre, organizamos la lucha por el Turno Nocturno y propusimos un Plan de Organización Gremial para el segundo semestre a partir del trabajo desde las Asambleas de Licenciatura, eligiendo delegados y proponiendo cursos a duplicar en el semestre impar 2010. Pero, una vez más, este decanato antiestudiantil terminó desviando los recursos presupuestales que los estudiantes habíamos obtenido para duplicar cursos hacia sus proyectos de “nuevas modalidades de enseñanza” que no son más que parte de la “reforma” universitaria que promueve este rectorado.
A pesar de que uno de los tres representantes estudiantiles jugaba para el equipo del decanato, a pesar de la persecución política contra militantes estudiantiles y docentes amigos del Centro de Estudiantes, a pesar de un decanato impuesto desde fuera de la Facultad, DEMOSTRAMOS QUE SÍ SE PUEDE avanzar con la duplicación de cursos hacia un TURNO NOCTURNO COMPLETO CON TODAS LAS ASIGNATURAS para que los compañeros que trabajan también puedan cursar.
Y ahora vamos por más, con las nuevas generaciones y su compromiso gremial militante vamos a unificar al Orden Estudiantil en un solo gremio: el Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación CEHCE – ASCEEP – FEUU, y con la herramienta gremial unificada vamos a profundizar las medidas de lucha para lograr la ansiada reivindicación estudiantil del TURNO NOCTURNO.
También la información del Consejo es clave, porque allí se discuten los grandes temas administrativos de la Facultad, de su funcionamiento, de las licenciaturas, las renovaciones docentes, las reválidas de materias y de título, los convenios con otras instituciones públicas y privadas, etc. Por ello, el acceso de todos a la información del Consejo y a su documentación es una norma que guía el accionar de nuestros representantes en ese órgano.
Hemos expuesto los problemas locativos de espacio y mantenimiento, que no son menores en lo que respecta a la calidad de enseñanza. Nuestros representantes han planteado en el Consejo la necesidad de solucionar inmediatamente la situación lamentable en la que se encuentran los salones Ester de Cáceres y D´Lía por la destrucción del revoque de sus paredes causado por la interminable obra del entrepiso del segundo piso (en obras desde hace casi 20 años) que también afecta el funcionamiento de oficinas e institutos que allí funcionan.
En la actualidad, el estudiante avanzado o egresado de Humanidades es segregado a la hora de presentarse a llamados de aspiraciones a cargos docentes en la enseñanza Secundaria, porque administrativamente, en algunos casos, se pueden inscribir pero, efectivamente quedan por debajo de los egresados de todos los institutos de formación docente, incluidos los que fueron creados por la nefasta contrareforma educativa de Germán Rama. O sea su posibilidad es casi nula. Exigimos una discusión seria, amparada en criterios justos, ya que hasta el momento se nos ha atropellado en forma constante.
En este sentido, la 21 de junio viene dando el debate, desde hace años en el Consejo de la Facultad, para que la misma solicite a las autoridades de ANEP que incluyan en los llamados de provisión de cargos, a los egresados de la FHCE, en igualdad de condiciones que los demás egresados de instituciones de formación docente pública. Fundamenta este planteo, un criterio de justicia y reciprocidad en lo que respecta a las posibilidades académicas y laborales, ya que los egresados de formación docente no universitaria participan en los llamados a aspiraciones de cargos docentes de nuestra Facultad, en igualdad de condiciones que nuestros graduados y estudiantes. En el caso de las maestrías que imparte la FHCE, tanto los egresados del IPA, así como también los de magisterio, entre otros, pueden aspirar a las mismas, lo que expone la apertura de posibilidades de nuestro servicio.
Hacia la democratización del Consejo propusimos que volviera a funcionar la mesa cogobernada del Consejo, ámbito que democratiza el funcionamiento del mismo, que en todo este período no ha funcionado por falta de voluntad política de los docentes allí representados. La implementación de este ámbito permitiría tanto a nuestro Centro de Estudiantes como al Sindicato de Profesores y a los egresados una mejor información que permita una discusión adecuada en las respectivas organizaciones gremiales que refleje las posturas de los órdenes en el Consejo.
Comisiones Directivas de Área e Instituto Cogobernadas- Consideramos que los estudiantes, conjuntamente con los egresados, debemos participar y estar representados en las Comisiones Directivas de Área e Instituto, de manera que nuestra opinión esté representada en las políticas académicas que luego inciden en la labor de enseñanza e investigación. Sin embargo, pensamos que nuestros delegados estudiantiles ante las Comisiones Directivas deberían contar con por lo menos 50% de las materias aprobadas para integrarla, ya que las características de los temas que allí se abordan ameritan un grado de interiorización académica que haga útil nuestra presencia en ese espacio.

CÁTEDRAS PARALELAS

El turno nocturno completo además de ser esencial para los compañeros trabajadores, es sin duda, necesario para lograr un mayor fortalecimiento académico de nuestra facultad. La existencia de por lo menos dos turnos por asignatura haría posible la existencia de Cátedras Paralelas.
La existencia de más de un curso por asignatura, si bien no es condición suficiente, es condición necesaria para que diferentes docentes se hagan cargos de los diferentes grupos, coexistiendo en una misma asignatura diferentes métodos de enseñanza, visiones epistemológicas, académicas y formas de enfocar los cursos por parte de los docentes de una misma asignatura, logrando así una mayor oferta académica para el estudiante.
Las Cátedras Paralelas ponen a prueba permanentemente, en las universidades en las que existen, el alcance real del concepto de Libertad de Cátedra, Tolerancia y Democracia porque no alcanza con que haya más de un docente por asignatura.
Además la estructura jerárquica de los departamentos no podría estar organizada de modo tal que la Cátedra Paralela de un curso dependa administrativamente de la otra en función del grado de los docentes.
También sería necesario que los tribunales tomen en cuenta que el enfoque para el curso del docente que se presentara a concurso para una Cátedra Paralela no sea la misma que la ya existente.
Pero esta no es la única ventaja. Las cátedras paralelas también hacen necesario un aumento del personal docente y por consiguiente un incremento en los llamados a los cargos docentes. Esto también sería muy importante desde el punto de vista laboral para los estudiantes avanzados o egresados de nuestra facultad, haciendo además que se multipliquen las corrientes de pensamiento dentro de los diferentes departamentos de las licenciaturas.
Es por esto que la implementación de un Turno Nocturno completo se hace no solo urgente y necesario para los estudiantes sino también fundamental para que la facultad toda progrese académicamente.
Sabemos que para comenzar a llevar adelante este tipo de proyectos es necesario un sustancial aumento del presupuesto de la Facultad, pero pensemos solamente en la estricta proporción, que le hubiera correspondido a Humanidades, del enorme aumento presupuestal que recibió la Universidad en el último período, y veremos claramente la necesidad de un cambio de conducción política de nuestra Casa de Estudios, para que los representantes de la misma en la Universidad no sigan siendo mandaderos del rectorado.

PROPUESTAS PARA EL CLAUSTRO DE FACULTAD

En el marco de una nueva elección universitaria, donde tendremos que elegir nuestros representantes por el orden estudiantil, es que consideramos necesario acercar a todos los estudiantes de la Facultad el funcionamiento y potestades del Claustro.
¿Qué es el Claustro? Es el órgano de cogobierno que delibera y propone temas académicos de nuestra Facultad. Es el ámbito donde se define el Decano de nuestra Facultad, cuestión que marcará especialmente el trabajo del Claustro que surgirá en la próxima elección universitaria. El Claustro tiene iniciativa en la propuesta de modificación de los planes de estudio.
El mismo está integrado por 15 representantes del orden docente, 10 representantes del orden de egresados y 10 representantes por el orden estudiantil.
Nuestra política académica se funda en las mejores tradiciones de la Facultad.
Desde su fundación en 1945, la Facultad de Humanidades fue una usina de lo más progresivo de la cultura y la intelectualidad de nuestro país. Esta fundación en el marco del debate entre Carlos Vaz Ferreira y Antonio M. Grompone, ya marcaba una fuerte lucha ideológica contra-hegemónica de los sectores más progresistas de nuestra intelectualidad. Esta lucha ideológica se agudizó en todo este período, profundizándose hasta el cuestionamiento mismo de la ideología dominante, hasta el golpe fascista de 1973.
La función de lo que Althusser caracterizó como “Aparatos Ideológicos del Estado” estuvo en tela de juicio en la Facultad de Humanidades durante los años previos al golpe fascista de 1973, porque la producción intelectual contra-hegemónica pondría a esta casa de estudios y a la Universidad toda, como objetivo principal en la mira de los sectores más reaccionarios del país.
La dictadura fascista significó un gran retroceso en la cultura de nuestro país y con particular saña contra esta Facultad, que luego de la misma, quedó muy debilitada, fruto de los remanentes de la Intervención y de factores externos que formaban parte de una realidad universitaria que también había sido intervenida por la dictadura. Como puede verse en la aparición de la primera universidad privada, creada por el último decreto del dictador Gregorio Álvarez.
Adaptándose a esta nueva realidad, la conducción universitaria comienza a generar una serie de modificaciones en su estructura institucional, creando nuevos servicios y reestructurando los ya existentes.
La escisión que se produce a principios de la década del 90, dará lugar a lo que actualmente es la Facultad de Ciencias, junto a otras escisiones menos cuestionadas como Psicología y el otro polo académico que va a dar lugar a la fundación de Ciencias Sociales desde un pequeño nucleamiento de la Facultad de Derecho. Esta situación era causa de un debilitamiento político-institucional de las Humanidades, producto del retroceso que habían significado los doce años de dictadura.
Luego de esta importante escisión pareció establecerse un breve período de estabilidad y de cierto fortalecimiento de la estructura académica de la nueva Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, si bien existía una necesidad real de renovación del plantel docente, y era necesario incorporar docentes formados en otras
instituciones, hubo un exceso que llevó a perjudicar a los egresados de la Facultad en la integración del plantel docente de la misma. A partir de allí, se rompe con el proceso normal de formación docente de la Facultad, que profundizará aún más la desviación del proyecto original de Carlos Vaz Ferreira.
En este marco no podemos dejar de mencionar, a pesar de esta tendencia general de retroceso, el valiente intento de remar contra la corriente que significo la creación de la Unidad de Opción Docencia creada a partir del Plan de Estudios 1991.
Todo esto, sumado al proceso de “Reforma Universitaria” que comienza con el rectorado de Rafael Guarga, pone a la Facultad en una situación de debilidad frente a la posible disolución académica de sus disciplinas, a partir del discurso “flexibilizador” respecto de una “razonable equivalencia” abstracta, no del contenido, sino de la cantidad de horas, en función del sistema de créditos.
Luego de la ruptura del aislamiento presupuestal que sufrió toda la Universidad de la República, durante los gobiernos neoliberales, el rectorado de Rodrigo Arocena, aún con una disposición de fondos considerablemente mayor, profundizó la “reforma” que comenzó Rafael Guarga.
El actual decanato de nuestra Facultad es un elemento funcional imprescindible para que el aislamiento presupuestal hacia ella continúe como si nada hubiera cambiado.
Uno de los aspectos más criticados de la “reforma” de corte gerencialista de Rafael Guarga es que favorece, en la distribución del presupuesto interno, a las disciplinas científico-tecnológicas en desmedro del área social. Esta crítica deja de hacerse desde la Facultad de Humanidades debido al total alineamiento político del decanato de José Seoane al rectorado de Rodrigo Arocena. Producto de este seguidismo obsecuente nuestra Facultad no recibe nada del gran aumento presupuestal de la Universidad en el último período de gobierno.
Este alineamiento obsecuente con la conducción política de la Universidad sumado a la adhesión al discurso de “flexibilización curricular”, constituye un gran peligro para la existencia misma de una Facultad que tiene siete licenciaturas cuyos planes de estudio contienen asignaturas optativas en todos los casos. Este peligro está dado fundamentalmente en la pérdida de pertinencia epistemológica de los Planes de Estudio respecto de las disciplinas, que supone un criterio en el que el estudiante va “armando” su “carrera” con asignaturas “sueltas” que conformarán un título de grado en función de un supuesto “interés individual” que no tiene absolutamente nada que ver con la PRODUCCIÓN CIENTÍFICA AL SERVICIO DEL INTERÉS NACIONAL.
Pretendiendo exaltar el individualismo, funcional a las ideas más recalcitrantes del neoliberalismo, los posmodernos que promueven esta “reforma” universitaria nos hablan de “una Universidad donde existan condiciones para un verdadero transito horizontal entre las diferentes carreras, que estimule la construcción de trayectorias propias de cada estudiante, que le brinde diferentes enfoques y opciones para su estudio”.
Este discurso demagógico que pone los planes de estudio en función de un supuesto “interés individual” está pensado para “vender” en facultades que tienen una sola o a lo sumo dos carreras donde sus planes de estudios no contienen ninguna asignatura optativa, pero en la Facultad de Humanidades, donde históricamente sus planes de estudio han contenido asignaturas optativas, esta reforma no aporta absolutamente nada innovador en un sentido progresivo. En lo que sí incide es al momento de establecer criterios de reválidas o reformas de los planes de estudio, que son totalmente perjudiciales para el fortalecimiento del nivel académico de las licenciaturas.
Nuestra Facultad -afortunadamente- no tiene tradiciones corporativas profesionalistas de sus egresados que defiendan un discurso mentiroso respecto del “nivel académico” para limitar el egreso y así evitar la saturación del mercado de “servicios”. Salvo casos excepcionales, las licenciaturas tienen un perfil profesional muy poco definido, porque no fueron concebidas originalmente como “carreras profesionalistas”.
En estas circunstancias el interés de la gran mayoría de los estudiantes no está orientado a la búsqueda de la prosperidad individual mediante el ejercicio de una profesión liberal, sino a la búsqueda del conocimiento, lo que nos coloca en la posición de ser los principales interesados en la defensa del nivel académico de nuestra Facultad.
La introducción de la estructura académica de la Facultad en los ciclos comunes de las áreas implica introducirles a los planes de estudios una carga horaria que necesariamente deberá sacarse de los tramos finales de las carreras de grado, para llevar esos contenidos a los cursos de postgrados pagos, perjudicando así a quienes no puedan solventarlos.
A su vez, la propuesta de eliminación del Semestre Básico Común es absolutamente funcional a “generar opinión” favorable a la implementación obligatoria de los ciclos comunes de las áreas (hoy optativos). Las tres asignaturas del Semestre Básico Común fundan su existencia en la necesidad académica de las seis licenciaturas que conformaban nuestra Facultad en 1991 y no en el cálculo mezquino para generar “relleno curricular” en un plan de estudio y así obligar al estudiante a pagar la segunda mitad de sus estudios.
Pero en particular, el principal objetivo de esta administración liquidacionista en su propuesta de eliminación del Semestre Básico Común, es eliminar la asignatura “Introducción a la Universidad” que comenzó a dictar el Profesor Francisco Sanguiñedo. Esta asignatura pone al estudiante que entra a la Facultad en situación respecto de sus derechos y de la gloriosa Historia Universitaria Latinoamericana de la que los liquidacionistas reniegan hasta en sus sueños.
Necesitamos actualizar los planes de estudio que datan de 1991 para adecuarlos al progreso de las disciplinas, pero esta tarea resulta imposible cuando en los organismos de cogobierno se intenta imponer un ritmo de resolución y debate en el que se ignora a los Órdenes pretendiendo circunscribirlos a sus representantes.
Este fue el caso concreto de la propuesta de modificación del Plan de Estudios de Filosofía que se encuentra a consideración del Consejo Directivo Central de la Universidad, ya que la mayoría del Consejo de Facultad (con el respaldo explícito del representante del ex-Espacio Estudiantil ahora candidato de “Humanizarte Frente Estudiantil”) se negó a la solicitud de la Asamblea de Estudiantes de Filosofía para poder discutirlo y mandatar a los representantes del Orden Estudiantil.
Otro gran obstáculo para la actualización de los Planes de Estudio es la negativa absoluta de los promotores de la “segunda reforma universitaria” a votar modificaciones que no incluyan uno de sus puntos programáticos de reelección del actual Rector Rodrigo Arocena: la creditización.

¿Por qué nos oponemos a la creditización?

La propuesta sobre los créditos, que hoy en día está circulando por la Universidad y por nuestra Facultad responde directamente a un nuevo nivel de aplicación de la Reforma Universitaria que promovió el ex rector Rafael Guarga y que hoy continúa el actual rector Rodrigo Arocena.
Esta propuesta tiene como objetivo la rebaja de la calidad académica de los cursos de grado, ya que lo que se intenta es introducir, en la evaluación de la formación de grado una lógica primitiva de mercado (este sistema comenzó a aplicarse en la Universidad de Harvard en 1880), utilizando una concepción educativa que transforma a nuestros estudios en una especie de GÓNDOLA DE SUPERMERCADO o en aquellos libros de cuentos donde uno podía elegir su propia aventura.
¿Que es un crédito? Es asignar a las unidades básicas curriculares (materias, asignatura, taller, seminario) determinada cantidad de HORAS/CRÉDITO o sea un valor, y por consiguiente, ya no sería necesario determinadas cantidad de materias para recibirnos, sino una determinada cantidad de créditos.
Detrás esta concepción, que tiene por argumento darle mayor libertad al estudiante y una mayor flexibilidad en la carrera, se esconde la rebaja en la calidad académica de los estudios de grado (licenciatura). Esto conllevaría la necesidad de cursar P O $ T G R A D O S (para tener la misma formación que los que egresen sin el sistema de créditos). Aclaremos que los postgrados por iniciativa del ex Rector Rafael Guarga, ya son pagos.
En este marco uno elegiría las materias según la cantidad de créditos que se le asignen a las mismas, y no por su pertinencia académica.
Por esta vía se estaría llegando a un incremento en la cantidad de estudiantes que tendrían que PAGAR P O $ T G R A D O S.
Si bien el progreso científico genera permanentes cambios y fragmentaciones en las disciplinas, esto no justifica la elitización del conocimiento a la que se pretende llegar con esta reforma, sino que fundamenta la defensa de la calidad académica en el nivel de los cursos de grado y su gratuidad, así como también la de los postgrados, en una Universidad estatal de un país dependiente, ya que la democratización del conocimiento es, también, una forma de resistir la dominación imperialista.

PROPUESTAS PARA LA ASAMBLEA GENERAL DEL CLAUSTRO

Este órgano asesora al Consejo Directivo Central (C.D.C.) en los grandes temas de política universitaria y de Interés Nacional, además elige al Rector y a los representantes de los órdenes en el C.D.C. Indudablemente, la totalidad de los principios fundamentales que defiende nuestra Agrupación, esbozados al principio de este programa, son tratados en la Asamblea General del Claustro.

“Segunda Reforma” Universitaria. Consideraciones Generales.

Nuestra postura acerca de la actual “Reforma” Universitaria, parte de una visión claramente crítica hacia sus aspectos fundamentales.
Ante una nueva instancia que convoca al demos universitario, debemos marcar fuertemente las discrepancias con el modelo que se está imponiendo y en el que, evidentemente, el actual rector ha continuado con las políticas establecidas en el rectorado de Rafael Guarga.
Por esto consideramos que la urgente defensa de los principios universitarios, que han ido perdiendo vigencia, y un fuerte reclamo por la reinstalación del espíritu de Córdoba (1918) en nuestra Casa Mayor de Estudios, es la expresión colectiva de lucha de quienes conocemos la Universidad de la República y observamos el olvido en el que ha caído su Ley Orgánica.
Es imperioso que la Universidad asuma el rol transformador que la Situación Nacional ya no le encomienda sino que le exige.
Nuestra postura es una reivindicación de una Universidad que se asuma como ámbito de diálogo, de debate, de propuesta y de transformación al servicio del interés Nacional y Popular.

Cogobierno Universitario.

Esta “Reforma” ha implantado un modelo donde el creciente protagonismo de los órganos unipersonales de gobierno universitario deteriora la capacidad de incidencia de los órganos colectivos cogobernados existentes en la estructura de la Universidad.
La prevalencia de los Decanos frente a los Consejo en las Facultades y la sumisión de éstos frente a las líneas trazadas desde rectorado, son señales inequívocas de esta tendencia.
La delegación excesiva de funciones, en órganos unipersonales o técnicos, el rechazo a derivar temas complejos a órganos más participativos como la Asamblea General del Claustro, es una muestra del modelo “gerencial”, de esta reforma universitaria.

“Reforma” Universitaria y ÁREAS.

La respuesta estructural al mencionado modelo, fue una ordenanza que consolida el funcionamiento orgánico por áreas de conocimiento (mayo de 1999).
Allí se crean órganos propios de cada una de las cinco áreas (la Mesa del Área, el Plenario del Área) donde existe representación de cada orden y de cada servicio, estando estas representadas en las Comisiones Centrales.
Es así que muchas comisiones están hoy conformadas por un delegado de cada orden y uno de cada área, pero es muy raro el caso en que éstos últimos actúan en representación de la misma. La norma, en contraposición, suele ser que los representantes de las áreas actúen según su propia visión y opinión sin consulta, sin mandato, y muchas veces, sin siquiera la información posterior mínima al área correspondiente.
También, es muy raro el caso en que los plenarios de las áreas se reúnen, podría decirse que en la mayoría de los casos no lo hacen. Las Mesas, por su parte, en algunos casos, cuentan con mayor número de Decanos que delegados de los órdenes, con lo que funciona prácticamente, como espacio de coordinación entre los mismos y no como, supuestamente, estaban concebidas.
Para terminar, es destacable el vaciamiento que se ha producido en los órganos más amplios de la Universidad, como son los Claustros de las Facultades y la Asamblea General del Claustro a nivel central.
Esto responde no sólo a una voluntad creciente de no procesar discusiones profundas por parte de rectorado, sino también a que no se le termina de asignar a estas áreas una función clara en todo este proceso.

“Actualización” de la Ley Orgánica, versus defensa de sus principios.

Compartimos y sostenemos la reivindicación histórica de la FEUU a favor del cogobierno paritario (igualdad numérica de los órdenes en la participación en todos los ámbitos de cogobierno) con la integración de los trabajadores no docentes. Pero lamentablemente, la aprobación de la nueva Ley de Educación, ignorando el Debate Educativo Nacional y el posterior Congreso “Maestro Julio Castro” ha demostrado claramente que no existen condiciones políticas para que la Universidad envíe su Ley Orgánica al Poder Legislativo.
El avance de la representación parlamentaria de los partidos de derecha tradicional oligárquica (de 47 a 49 representantes) y la categorización de “Política de Estado” a la Educación Pública, la búsqueda de “consensos” en TODO el Sistema Político por parte de los sectores denominados “moderados” del gobierno configura un panorama político muy desfavorable para que el cambio de la Ley Orgánica pueda realizarse contemplando las demandas progresivas de la FEUU.
Con este panorama la aventura reeleccionista del actual rector Rodrigo Arocena, utilizando el cambio de la Ley Orgánica como plataforma electoral, puede convertirse en una aventura nefasta en la que la el parlamento termine recortando la Autonomía y las potestades del Cogobierno en la Universidad.
Solo un avance cualitativo en la organización y las fuerzas del Movimiento Nacional y Popular puede revertir la correlación de fuerzas, de manera tal, que con la Convocatoria de la Asamblea Constituyente y la puesta en práctica del programa del Congreso del Pueblo, se abra la posibilidad de avanzar junto a la Clase Obrera Organizada hacia un proceso de Profundización Democrática Nacional, que incluya reivindicaciones universitarias como la paridad en la representación de los Órdenes y la inclusión de todos los trabajadores de la Universidad de la República en sus organismos de Cogobierno.