Sumate al Gremio por un proyecto Popular, Democrático de Facultad de Humanidades y contra su disolución.

En todas partes del mundo el neoliberalismo intenta someter a la enseñanza universitaria, apuntando a la mercantilización del conocimiento y la eliminación de las históricas conquistas democráticas y autonómicas. Desde el Plan Bologna en Europa a Chile, los enfrentan la resistencia organizada de los estudiantes.

El proyecto neoliberal para las disciplinas que hoy integran la Facultad de Humanidades es de postgrados no gratuitos para los egresados de un sistema unificado de formación docente que no integra ni necesita de nuestra institución.

La evaluación que los partidarios de la “reforma universitaria” neoliberal realizan de la mayoría de nuestras licenciaturas es absolutamente negativa, ya que, basados en criterios meramente utilitarios y cuantitativos, miden su producción solamente en función de la relación ingreso-egreso de la licenciatura en su conjunto, despreciando absolutamente los objetivos sociales de divulgación cultural y científica con los que nuestra Facultad fue creada.

Desvirtuando las reivindicaciones populares históricas a favor de la industrialización y el desarrollo económico independiente de nuestro país, los neoliberales encubiertos con “etiquetas progresistas” en la Universidad de la República divulgan “parámetros de medida” de lo que ellos consideran “productivo” con un criterio utilitario y funcional a su modelo de entrega anti-nacional: pasteras, monocultivo de eucaliptos, megaminería a cielo abierto, extranjerización de la tierra, agro negocio sojero, etc.

Para estos señores la Facultad de Humanidades, no sólo que no es “productiva”, sino que además implica la dilapidación de recursos en la generación de un clima cultural que no hace otra cosa que “poner palos en la rueda del progreso” y promover ideas perniciosas para los objetivos de su “Reforma Universitaria”: rebaja de los contenidos de los cursos de grado para cobrarlos en los postgrados; estructurar funcionalmente los cursos de grado a las necesidades de su modelo “productivo”; liquidar la autonomía universitaria para enmarcarla en el Sistema Nacional de Educación como política de Consenso Nacional Interpartidario.

Es por eso que en el Proyecto de nueva Ley Orgánica de la Universidad redactado por el Rector Arocena, se elimina la presencia de nuestra Facultad en el Consejo Directivo Central. En la dirección universitaria que quieren los neoliberales no hay lugar para el pensamiento crítico y humanista, allí sólo puede haber un pensamiento único y “fin de la historia”.

A los neoliberales universitarios les duele enormemente que el CEHCE le haya arrancado, con años de lucha persistente, la duplicación de varios cursos en este semestre para que los estudiantes que trabajan de día puedan cursar a la noche. Ellos desprecian a esos estudiantes que trabajan; consta en las transcripciones del Consejo de la Facultad como algunos representantes afirman que “el mayor ÉXITO estudiantil no está entre quienes cursan a la noche”.

Tienen una concepción aristocrática de la Universidad y consideran una dilapidación de recursos que los trabajadores (aunque sean muchos menos de los que nosotros quisiéramos) puedan estudiar en las licenciaturas y tecnicaturas que integran la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Desde la 21 de junio queremos establecer nuestra posición política con mucha precisión, porque estos señores son especialistas en el proceder bajo la mentira de rótulos que significan exactamente lo contrario de lo que hacen: este proyecto de Reforma Universitaria necesita eliminar la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación tal cual la conocemos. Su proyecto es una “escuelita de postgrados” en Humanidades. Nosotros queremos decir las cosas por su nombre, porque en el discurso administrativo entran muchas vaguedades y no nos extrañaría que en esa “escuelita” se mantuviera el nombre de la actual Facultad, pero las cosas son lo que son y no necesariamente como “se llaman”.

Nuestro compromiso es resistir la disolución de la Facultad de Humanidades, pero podríamos ser derrotados, y si somos derrotados la vamos a reconstruir como se reconstruyó luego de la dictadura fascista, porque estamos convencidos de que aunque hoy tenga mucha fuerza este discurso neoliberal disfrazado con ropajes ajenos no tiene perspectiva histórica y el proyecto de Carlos Vaz Ferreira sí continúa vigente en la necesidad del desarrollo cultural independiente de nuestra Nación.

El nuestro no es un compromiso meramente discursivo, sino establecido firmemente en la militancia universitaria que hoy puede exhibir conquistas gremiales basadas en la movilización de los estudiantes del semestre básico desde hace cuatro años y en el trabajo cotidiano de nuestros representantes en el Consejo de la Facultad y en su Comisión de Enseñanza.

Ese trabajo persistente fue el que generó las condiciones políticas para la obtención de los recursos necesarios para la duplicación de algunos cursos desde 2008 durante el segundo semestre, pero también debemos advertir a esos mismos estudiantes, que podrán cursar escogiendo el horario más adecuado a sus necesidades laborales, que NO PODRÁN HACERLO para el próximo semestre impar 2012 ya que ni la Facultad ni la Universidad han dado garantías de que vallan a existir recursos para una duplicación de cursos similar a la actual en 2012.

Por esta razón advertimos que sólo la continuidad de la movilización gremial podrá garantizarnos mantener estas conquistas.

En estos ámbitos del cogobierno, donde la Agrupación de Estudiantes 21 de junio tiene la mayoría de los representantes estudiantiles, también hemos avanzado en la elaboración de una evaluación estudiantil del desempeño docente que realmente promueva la calidad de la enseñanza y no se convierta en una mera formalidad autocomplaciente. La reformulación de esta evaluación contiene garantías esenciales para los estudiantes y las opiniones que allí se vierten, pero desde el decanato y la mayoría del Consejo de la Facultad todavía se insiste en ocultar los datos de estas evaluaciones violando el Reglamento de Evaluación Estudiantil del Desempeño Docente, que establece claramente que dichos resultados deberán ser adjuntados a los expedientes de renovación de los docentes.

Pero no sólo en el Cogobierno ha estado centrada la actividad gremial de la 21 de junio: desde las comisiones gremiales de Organización y Cultura hemos participado en la organización del Encuentro Binacional de Educación en la Ciudad de San Luis este año y en Córdoba el año pasado; organizamos la participación del CEHCE en el Encuentro Nacional de Estudiantes Universitarios organizado por la FEUU; desde la Comisión de Cultura trabajamos en el Ciclo de Cine Latinoamericano de los viernes en el marco del Congreso Latinoamericano de Estudiantes; desde la Comisión de Organización hemos defendido fuertemente el Estatuto del CEHCE y ya estamos trabajando en el inicio de los trámites de la Personería Jurídica para nuestro gremio en el marco de las resoluciones adoptadas por la Asamblea General de Estudiantes y el Consejo de Facultad.

Estas y otras actividades gremiales que se mantienen con el esfuerzo militante de la 21 de junio nos otorgan la autoridad necesaria para hacer propuestas basadas en el trabajo cotidiano:

Nuestro Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación tiene que cumplir con el estatuto convocando a su Congreso para amplificar su debate interno y que este trascienda la “cúpula militante”; por ello hemos insistido y seguiremos insistiendo en que la convocatoria a este Congreso no puede ser el mero cumplimiento de una formalidad sino el esfuerzo mancomunado de las diversas corrientes que integran nuestro Gremio.

Desde nuestro punto de vista los objetivos políticos de este Congreso deberán ser:

I- Poner en funcionamiento al gremio desde las licenciaturas elevando el nivel político en lo cualitativo y en lo cuantitativo desde el punto de vista de la participación estudiantil en sus asambleas.

II- Definir la táctica política del gremio en la lucha por la defensa de la Ley Orgánica de la Universidad.

III- Elaborar un Plan de Lucha por el Turno Nocturno en Nuestra Facultad.

IV- Comenzar el debate para actualizar el Estatuto del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación, como paso previo a las instancias establecidas en el artículo 52, TÍTULO III: DE LOS PLEBISCITOS; CAPÍTULO ÚNICO.

Proponemos aplicar a la interna de nuestro gremio los mismos criterios de Transparencia Administrativa que exigimos en el Cogobierno de nuestra Facultad. La política de ruptura del Servicio de Fotocopiadora con la orgánica del Centro de Estudiantes que ha promovido la Agrupación Estudiantil Ibero Gutiérrez para dilatar el trámite de la personería jurídica, ocultar la información administrativa y mantener a los trabajadores en negro pone en tela de juicio la autoridad de nuestro gremio en el cogobierno para defender los intereses de los estudiantes.

Queremos un Centro de Estudiantes organizado desde las Licenciaturas, por ello propondremos en el Congreso del Centro de Estudiantes abrir el debate sobre una reforma de Estatutos que le otorgue voto a los representantes de las licenciaturas en la Mesa Coordinadora y establezca la elección de la misma en forma anual.

Pero para nosotros la principal propuesta a llevar adelante es un proyecto de Facultad Democrático y Popular como alternativa seria al de la disolución: con Turno Nocturno para que los trabajadores puedan cursar, pero también con Cátedras Paralelas donde se potencie el debate y el pensamiento crítico de las distintas corrientes de pensamiento en todas las disciplinas. Por ello consideramos que la duplicación de cursos no constituye una condición material suficiente, pero sí necesaria para la existencia de cátedras paralelas donde los estudiantes asistamos a la expresión de diversos enfoques académicos que Fortalezcan nuestra Facultad.