Nuestro Programa hacia las Elecciones Universitarias 2016

NUESTRO PROGRAMA

Hacia las Elecciones Universitarias del miércoles 4 de mayo de 2016

¿Qué votamos?

El próximo 4 de mayo se realizarán las elecciones universitarias en las que se elegirán los órganos de gobierno de la Facultad (Asamblea del Claustro de Facultad y Consejo de Facultad) y de la Universidad (Asamblea General del Claustro).

El Consejo de Facultad está integrado por tres estudiantes, tres egresados y cinco docentes, más el decano; la Asamblea del Claustro de Facultad la conforman diez estudiantes, diez egresados y quince docentes; en tanto, la Asamblea General del Claustro está integrada por dos estudiantes, dos egresados y tres docentes de cada Facultad.

¿Cómo votamos?

Se vota con Cédula o Credencial Cívica. (Voto obligatorio.) El lugar de votación será el edificio de Facultad en el horario de 08:00 a 19:30 horas. También se puede votar en las oficinas que la Corte Electoral destine a esos efectos en el interior del país.

Se deben introducir en el sobre tres hojas de votación correspondientes a cada uno de los órganos anteriormente mencionados: Asamblea del Claustro de Facultad, Consejo de Facultad y Asamblea General del Claustro.

Principios fundamentales

Defensa de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación

En nuestro país, el “consenso hegemónico en educación” se fundamenta en los aspectos ideológicos más regresivos y utilitarios del neoliberalismo, uno de ellos es el llamado discurso productivista sobre la educación: educación al servicio de la producción.

Para esta concepción educativa: “Pensamiento Crítico”, “Vigilancia Epistemológica”, “Reflexión Filosófica”, “Conciencia Histórica”, “Análisis Crítico de las Instituciones y Corrientes Pedagógicas”, “Análisis de los fenómenos culturales”, “Análisis del discurso”, “Creación Literaria” y muchas otras funciones son “lujos intelectuales”, o en todo caso, temas de posgrados, en los que una “Universidad Productiva” no debería invertir como actualmente lo hace.

Preguntan con falsa ingenuidad: ¿Para qué sirven las Humanidades? Los señores necesitan sirvientes y los mecenas, intelectuales obsecuentes.

Para estos señores la Facultad de Humanidades no sólo no es “productiva”, sino que además implica la dilapidación de recursos en la generación de un clima cultural que no hace otra cosa que “poner palos en la rueda del progreso” y promover ideas perniciosas para los objetivos de la “Reforma Universitaria” que hasta 2014 venía en ascenso: rebaja de los contenidos de los cursos de grado para cobrarlos en los posgrados; estructurar funcionalmente los cursos de grado a las necesidades de su modelo “productivo”; liquidar la Autonomía Universitaria para enmarcarla en el Sistema Nacional de Educación como política de consenso interpartidario.

En varias licenciaturas la “Producción de Egresados” no guarda razonable relación con el número de alumnos y además quienes egresan no desempeñan “el rol social” que los señores requieren, tanto así que los tienen que importar.

Es por eso que en el Proyecto de nueva Ley Orgánica de la Universidad, que había redactado el ex rector Arocena, se eliminaba la presencia de Nuestra Facultad en el Consejo Directivo Central. En la dirección universitaria que quieren los neoliberales no hay lugar para el pensamiento crítico y las Humanidades; allí sólo puede haber un pensamiento único y “fin de la historia”.

Tienen una concepción aristocrática de la Universidad y consideran una dilapidación de recursos que los trabajadores (aunque éstos sean muchos menos de los que nosotros quisiéramos) puedan estudiar en las licenciaturas y tecnicaturas que integran la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, porque en su concepción el Estado sólo debería invertir recursos en Enseñanza Universitaria hacia quienes disponen del tiempo necesario para “recorrer” las “carreras universitarias” en los plazos establecidos por los planes de estudio.

Según concluyeron los obsecuentes funcionarios del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Espacio Europeo de Educación Superior, etc., este tipo de instituciones -como la nuestra- son económicamente deficitarias y políticamente inconvenientes. Lamentablemente en nuestra Universidad y en nuestra Facultad no faltan aspirantes a obsecuentes profesionales que se han trazado un claro objetivo: Liquidar la Facultad de Humanidades.

Nuestra convocatoria a la militancia no es ingenua ni idealista, conocemos y luchamos a diario contra los problemas que aquí también exponemos; nadie nos prometió ningún carguito para estar donde estamos. Nuestra convicción se basa en los Principios expresados en el Manifiesto de Córdoba y en las propuestas de NUESTRO PROGRAMA.

El derecho de los trabajadores a estudiar Humanidades; la Autonomía, el Cogobierno y la Gratuidad de la enseñanza universitaria, consagradas en la Ley Orgánica de 1958, conquistada con la lucha unitaria de OBREROS Y ESTUDIANTES; esta Facultad, fundada por Carlos Vaz Ferreira, transformada por Blanca Paris, Mario Otero y defendida por los mártires caídos en la lucha contra la dictadura fascista; valen mucho más que cualquier promesa individual.

Desde la convicción en los principios y la fuerza de la unidad de quienes estamos dispuestos a luchar por ellos, te convocamos a participar de nuestra Agrupación y del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación, única perspectiva de triunfo en la defensa de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Nuestro compromiso con el Centro de Estudiantes

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la que juntó las firmas para que se plebiscitara el actual Estatuto del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación (CEHCE) que garantiza la Libertad Gremial y de Tendencias para que todas las corrientes de opinión que existen en el gremio puedan expresarse.

Nuestra Agrupación impulsó el Lema de Unidad Gremial para estas Elecciones Universitarias, abierto a todas las corrientes del Centro de Estudiantes. En este lema nos presentamos las tres agrupaciones que nos comprometemos a respetar todas las resoluciones de Asambleas Generales y plebiscitos. Esto implica acatar la Plataforma Reivindicativa de los estudiantes de Humanidades resuelta democráticamente, en la cual se establecen posiciones tales como: NO a la caducidad de los cursos, duplicación de horarios hacia un Turno Nocturno, mejor presupuesto para Humanidades, defensa del Hospital de Clínicas, entre otras.

Las listas que se presentan por fuera del lema Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación ASCEEP – FEUU han elegido no ser parte de este acuerdo.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio siempre ha acatado los mandatos gremiales emanados de las Asambleas Generales del Centro de Estudiantes. Desde nuestra concepción de la democracia: la unidad gremial se construye con la responsabilidad y el respeto de la libertad de expresión de las mayorías hacia las minorías; pero más aún, se demuestra la voluntad democrática cuando se acata el mandato de las mayorías.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio es REALIDAD GREMIAL todo el año, y su existencia no depende de un punto porcentual más o menos en la elección del próximo 4 de mayo. Pero de tu respaldo sí depende que el Centro de Estudiantes pueda mantener unificada toda la representación estudiantil en el Consejo de Facultad, sin esquiroles anti-gremio que desautorizan las reivindicaciones estudiantiles.

Cogobierno y autonomía universitaria

Los principios democráticos que sustentan nuestra propuesta, postulan una posición contraria a cualquier intento de cercenar la Autonomía Universitaria. Por eso defendemos el cogobierno universitario, donde estudiantes, egresados y docentes perfilan las políticas de nuestra Facultad y de la Universidad de la República, en aras de potenciar las posibilidades de creación del conocimiento en beneficio de nuestro pueblo.

Consideramos de plena vigencia los principios universitarios comprendidos en la Ley Orgánica de 1958. Estudiantes de todo el continente luchan sin tregua por alcanzar conquistas que en nuestra Universidad son realidad vigente.

Por esto, la Agrupación de Estudiantes 21 de junio participa en la Convención y en el Consejo Federal de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), promoviendo la unidad de los sectores antiimperialistas, consecuentes en la defensa de la Ley Orgánica y sus principios. El rol de la 21 de junio fue protagónico en la elaboración del nuevo estatuto de la FEUU y la derrota del anterior rectorado de Arocena en su nefasto intento de entregarle la Ley Orgánica a un Parlamento que había manifestado un consenso monolítico contra la Autonomía y el Cogobierno de la Universidad.

Gratuidad en todos los niveles de enseñanza

Defendemos incondicionalmente la gratuidad de la educación pública nacional. Por esto, nos oponemos a la implementación del cobro de matrícula en los postgrados, pues esta medida intenta avanzar hacia el cobro de toda la enseñanza universitaria.

La propuesta del cobro de matrícula se basa en una concepción neoliberal de la Universidad que es individualista, ya que en la misma se ve como único beneficiado al estudiante. En realidad, la Universidad tiene un profundo contenido social, que busca no sólo transmitir conocimiento al estudiante en su función de enseñanza, sino a la sociedad en su conjunto a través de la extensión, la investigación científica al servicio nacional y los convenios con los sectores productivos nacionales.

Por eso, estamos convencidos de la necesidad de un mayor presupuesto para la Educación Pública y hemos organizado a nuestro Centro de Estudiantes para defender el pedido que ha hecho el movimiento popular de un 6% del PBI para ANEP-UdelaR: para garantizar la gratuidad de toda la enseñanza, por más becas estudiantiles, por salario digno para docentes y funcionarios, y por mejores condiciones de estudio.

Principales propuestas

Defensa de los derechos estudiantiles

En nuestra Facultad, los estudiantes mantenemos el derecho a dar los exámenes o presentar los informes o monografías de los cursos que tenemos ganados, a pesar de que los docentes quisieron hacer caducar ese derecho a los dos años.

Nuestra Agrupación promovió en 2014 un plebiscito abierto entre todos los estudiantes de Facultad sobre dicha propuesta de los docentes: el 94,5% de los estudiantes acompañó nuestra posición negativa al planteo, por considerar que no tiene ningún sustento pedagógico y que sólo terminaría obligando a cientos de compañeros a recursar, alargando aún más las carreras que ya se ven afectadas por la falta de horarios.

Gracias a ese NO rotundo de los estudiantes, a las Asambleas Generales de estudiantes que el CEHCE realizó el año pasado, a las movilizaciones y a la propuesta que hizo nuestro delegado en la negociación que llevamos adelante entre los órdenes el año pasado durante el conflicto con el Decano, logramos detener la caducidad de los cursos con una resolución por unanimidad del Consejo de Facultad.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio es garantía para que los cursos no caduquen, manteniendo esta postura en los órganos de cogobierno, esta metodología de trabajo que ha dado resultados, y sosteniendo que la discusión de los reglamentos de los cursos que se dan en el Claustro y Consejo de Facultad debe realizarse cuidando los derechos y garantías de los estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Asimismo, defenderemos a todos los estudiantes para que no se los obligue a cambiar de plan de estudios. De acuerdo al artículo 22 de la Ley Orgánica de la Universidad de la República: “La modificación de planes de estudios se aplicará a los estudiantes que ingresen a la Universidad con posterioridad a su aprobación, sin perjuicio del derecho de opción que tendrán los regidos por planes anteriores.

Nuestra Agrupación en el Cogobierno va a defender los derechos adquiridos de los estudiantes y va a impedir cualquier tipo de intento de cambiar compulsivamente de Plan de Estudios a alguien. La elección de cambiarse o no de Plan de Estudio es siempre individual.

Turno Nocturno y duplicación de cursos

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio fue la que propuso en 2008 la recolección de las 1800 firmas con las que el Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación (CEHCE) lanzó la lucha reivindicativa por la creación un Turno Nocturno completo, con todas las asignaturas para que los compañeros estudiantes que trabajan puedan asistir a clases.

Desde entonces hemos impulsado y respaldado con nuestra militancia a los compañeros de distintas generaciones que juntan cientos de firmas cada año para expresar la necesidad que todos tenemos de que hayan más horarios para poder cursar.

La duplicación de cursos es democrática no sólo porque permite que quienes trabajamos podamos estudiar, sino también porque, al ofrecerse dos horarios para la misma asignatura, se pueden presentar diversos enfoques académicos y pedagógicos, fomentando el debate a la interna de las disciplinas humanísticas, sin el cual es imposible su avance. De esta manera, se lograría plasmar en nuestra Facultad la idea de Cátedras Paralelas, por las que el Movimiento de Reforma Universitaria viene peleando desde hace casi cien años.

Pero no nos quedamos solamente en la mera reivindicación; establecimos los criterios para la duplicación de cursos, propusimos soluciones reales para duplicarlos, señalamos horarios alternativos para que se pudiera efectivizar esta reivindicación, realizando una grilla de horarios que viabilizara nuestro planteo. Hemos insistido en el uso de los fondos que provee la Comisión Sectorial de Enseñanza (de la UdelaR) para el eje “Diversificación de horarios” con el fin de que se presenten proyectos de docentes, ya que la Facultad y su Decano no lo hacen.

Hemos hecho propuestas ante la falta de salones, apoyándonos en informes de la Bedelía de la Facultad, para que se estudie un uso más racional de los pocos espacios de clase que tenemos, de manera que en la franja horaria nocturna puedan entrar más clases, a lo largo de todos los días de la semana. Es escandaloso que las clases se concentren casi exclusivamente de lunes a jueves.

La democratización del acceso a la enseñanza, garantizando la misma calidad para los que trabajamos como los que no, debe ser la principal prioridad presupuestal de la Facultad de cara al pedido que se hará este año a la Universidad.

Por eso, desde la Agrupación de Estudiantes 21 de junio, creemos imprescindible la duplicación de todos los cursos masivos (con una inscripción superior a los 70 estudiantes), colocando uno en el día y otro en la noche, como un avance efectivo hacia el Turno Nocturno.

Por la democratización del acceso a la cultura y los materiales de estudio

Nuestra Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) viene discutiendo algunas propuestas desde hace años para que los estudiantes universitarios podamos efectivamente tener acceso a los libros, textos y autores que necesitamos manejar en los cursos como bibliografía. Muchas veces estos títulos se encuentran a precios prohibitivos, impuestos por las grandes editoriales, o directamente no se encuentran disponibles en nuestro país; y si están en las bibliotecas públicas, hay un ejemplar para decenas o centenas de estudiantes.

Nuestra Agrupación propuso que la discusión de este tema, que se planteó por primera vez en 2014, se diera fuera de las fechas de elecciones, para evitar caer en planteos electoralistas de corto plazo. En el marco de esa discusión más profunda que desarrollamos en la FEUU, apoyamos la propuesta de Creative Commons y varios centros de estudiantes de avanzar en legislación nacional que permita el acceso popular a los materiales de estudio.

El proyecto que entró al Parlamento, que incorpora limitaciones a la ley de derecho de autor y excepciones para la Educación, es un avance. Para ir a más, sin embargo, es necesario dar el debate e impulsar también una plataforma de acceso a la cultura, la ciencia y el arte, que permita desarrollar el potencial intelectual, científico y cultural de nuestra sociedad.

Fortalecimiento académico de la Facultad de Humanidades

Es necesario el fortalecimiento académico de nuestra Facultad, poniendo en el lugar que corresponde el acumulado histórico, la masa crítica y la producción de investigación pertinente a nuestras disciplinas, de cara a una oferta de enseñanza que exprese la diversidad de pensamiento en cátedras paralelas, duplicación de cursos, y en definitiva, adecuando a las necesidades de las demandas estudiantiles, la estructura y la cantidad de docentes que nuestra Facultad necesita.

Nos oponemos a una reestructura que redistribuya los cargos docentes sin aumento de presupuesto para la Facultad y sin tener en cuenta el trabajo acumulado de investigación y enseñanza de las distintas disciplinas. Una política seria de distribución de recursos docentes en Nuestra Facultad no puede realizarse debilitando algunas licenciaturas para fortalecer otras.

Por eso también es necesario obtener una partida presupuestal para que se realicen cuanto antes los llamados de ayudantes (grado 1) y asistentes (grado 2) que corresponden a los cargos que se perdieron producto del sistema de sobrecalificación (LLOA) en la estructura docente de la Facultad.

Particularmente es necesario un fortalecimiento presupuestal del Centro de Lenguas Extranjeras (CELEX) para crear una oferta académica universitaria de nivel internacional, que democratice el acceso a estos conocimientos que son requeridos por los planes de estudio, sin tener que pagarle a las empresas privadas que lucran con la enseñanza de idiomas.

Nuestra Facultad necesita un Plan Quinquenal de crecimiento de la Estructura Docente de la Facultad, que trascienda los cuatro años del período del Consejo, creando todos los cargos necesarios para el desarrollo de las Licenciaturas y Tecnicaturas más débiles IGUALÁNDOLAS CON LAS MEJORES ESTRUCTURAS. Hay que dejar de proceder como si tuviéramos “complejo de inferioridad” en los ámbitos universitarios mientras la mayoría de las Facultades presionan con gasto superior al presupuesto asignado centralmente, para disputar los rubros a la interna de la Universidad.

Una planificación seria y de mediano plazo permitirá disputar la porción del gasto del presupuesto de la Universidad, que corresponde, a favor de Humanidades.

Por un plan de obras serio para Facultad

Las necesidades locativas de la Facultad no se tapan arreglando unos pocos salones antes de las Elecciones Universitarias. En todo caso las empeoran. Con una supervisión cogobernada de las obras, podríamos evitar que se terminen realizando en medio del periodo de clases (como sucede actualmente con el entrepiso de Facultad, en el que se están realizando reparaciones); sabemos que estas obras son necesarias pero que podrían haberse previsto para el periodo de receso, de manera de no perder salones ni interrumpir las demás clases con el desarrollo de las obras.

Exigimos el acondicionamiento funcional de todo el Edificio que actualmente tiene la Facultad, incluyendo el sector de mayor superficie del último piso que actualmente se encuentra sub utilizado como un depósito. Dicha superficie equivale al doble del área del Salón Ibáñez, que es uno de los más grandes que tiene la Facultad.

Por estos motivos, creemos que la Facultad debe volver a reunir la comisión cogobernada de Locales (que no se convoca desde hace años), para que se organicen mejor las obras y se dé cuenta de los planes y avances de los trabajos. Actualmente, los únicos informes sobre las obras que llegan a los órdenes son a fin de año (y no todos los años) con un listado de los gastos sin registros y ni siquiera la firma de quien se hace cargo del informe: es decir, sin posibilidad de un control cogobernado de lo realizado.

Desde este espacio, y en consulta con las distintas asambleas de licenciatura y tecnicatura, se podría realizar una coordinación del uso de los salones que utiliza la Facultad en el Aulario recientemente inaugurado en la calle Gonzalo Ramírez, aportando los puntos de vista de los estudiantes de las carreras que tienen clase allí, para un mejor aprovechamiento.

Asimismo, la Facultad necesita instalar más bicicleteros y mejorar los existentes. Es evidente que el que está instalado actualmente en el Hall de planta baja del edificio de Facultad es demasiado aparatoso para las pocas bicicletas que entran. Estamos promoviendo a partir de la iniciativa de algunos estudiantes, la instalación de un bicicletero vertical en el que se puedan colgar muchas más unidades y que ocupe menos espacio para el pasaje de personas en el Hall.

Por otro lado, creemos que es necesaria la rediscusión de la instalación de cámaras en nuestra Facultad. El atentado al Laboratorio del GIAF, equipo de antropólogos forenses que investigan a los desaparecidos y asesinados por la dictadura, puso sobre la mesa la ausencia de cámaras que existe en dicho espacio donde se ubicaban materiales muy sensibles. Es en esos lugares donde deben apuntar las cámaras y no hacia los pasillos donde solo vigilan estudiantes.

Por un curso introductorio que valga la pena

Antes de que la reforma de 2014 eliminara el Semestre Básico Común, los estudiantes podíamos cursar la asignatura Introducción a la Universidad; no creemos que esta eliminación sea casualidad. Este curso formaba en cogobierno, introducía al estudiante en la historia del movimiento estudiantil, en cuáles son nuestros derechos y cómo fueron conquistados; en el papel contrahegemónico que ha tenido nuestra Facultad desde su fundación y la necesidad de la investigación en Humanidades al servicio del interés de nuestro pueblo.

Hoy entran nuevas generaciones a la Facultad sin conocer realmente cómo funciona la institución, cuál es el papel de Humanidades dentro de la Universidad, sin pasar por un ámbito que promueva su construcción colectiva desde el orden estudiantil, informando de los derechos y obligaciones que conlleva pertenecer a esta casa de estudios.

Desde la Agrupación de Estudiantes 21 de junio proponemos un curso introductorio que contemple todos los puntos expresados anteriormente.

Rediscutir la Ordenanza de Grado

¿Qué es la Ordenanza de Estudios de Grado? Es una reglamentación que aprobó la Universidad de la República en 2011 durante el rectorado de Rodrigo Arocena que establece parámetros iguales para el planeamiento de licenciaturas y tecnicaturas en toda la Universidad. Esta reglamentación interna pasa por arriba de la independencia técnica de cada Facultad para diseñar sus planes de estudio, establecida por la Ley Orgánica. De esta manera, se obligó e impuso plazos a todas las Facultades para “actualizar” sus planes de estudio, adaptándolos a la nueva Ordenanza, y a un programa del rectorado autodenominado Segunda Reforma Universitaria, que si lo comparamos con la de 1918, es una verdadera contrarreforma.

Nosotros consideramos que nuestra Facultad puede elaborar criterios generales independientes para la actualización de sus planes de estudio; por eso nos oponemos a las restricciones que ha impuesto la conducción universitaria para aprobar sus modificaciones de acuerdo con los criterios generales neoliberales, que se aplicaron en la contrarreforma universitaria del ex rector Arocena: creditización, pasantías con empresas privadas, control externo con las universidades privadas, movilidad hacia el mundo de la empresa, rebaja de la calidad académica, etc.

Otro punto en el que hace aguas la actualización de Planes de Estudio que estableció la contrarreforma de Arocena, que como eje la flexibilización de la currícula, es que no garantiza en absoluto dicha flexibilización, porque no viene acompañada del correspondiente aumento del presupuesto de la Facultad, necesario para hacerla viable reforzando los equipos docentes de los cursos con mayor masividad. Es decir, al estudiante se le obliga a cumplir con la quinta parte de créditos (cuyos contenidos no importan, es decir, no tienen pertinencia epistemológica), pero la Facultad no tiene más presupuesto para crear cursos nuevos que permitan abarcar el interés de los estudiantes por contenidos específicos. El resultado es que se obliga a los estudiantes a “juntar créditos” de lo que sea, con tal de cumplir con los requisitos, lo que se traduce en una rebaja de los contenidos de las carreras de grado para pasarlas a posgrados (que como decíamos, en muchas facultades, aunque no en la nuestra, son pagos). A este respecto, los estudiantes de la Facultad de Medicina están recolectando firmas para que se limite la cantidad de créditos de este tipo a un porcentaje más razonable.

La relación entre esta Ordenanza de Grado y el Plan Bolonia que se implantó en el Espacio Europeo de Educación Superior y que fue resistido por los gremios estudiantiles del Viejo Continente no sólo se da en los contenidos. También ha sido institucional: la encargada del área “Flexibilización curricular” de la Comisión Sectorial de Enseñanza (comisión central de la UdelaR) era la delegada de Uruguay al Proyecto Tuning para América Latina. ¿Qué es el Proyecto Tuning? Se trata de un proyecto financiado por la Comisión Europea para que las Universidades Latinoamericanas “sintonicen” con el Espacio Universitario Europeo, es decir, con el Proceso de Bolonia.

Nuestra Agrupación fue protagonista para detener la aplanadora arocenista en la última elección rectoral, justamente para que haya un espacio de rediscusión de los aspectos académicos más regresivos que se implantaron. Ya se han realizado algunas jornadas de evaluación de la Universidad, pero creemos, junto a muchos compañeros de la FEUU, que es necesario ahondar en este debate ahora.

Estamos convencidos que si damos a fondo y con responsabilidad esta discusión, sin generar consecuencias negativas para quienes están cursando actualmente sus estudios en los planes que se aprobaron en los últimos años, será posible derrotar al Plan Bolonia en la Universidad de la República.

Creemos que estas propuestas que desarrollamos en Nuestro Programa son de particular interés para todo el Orden Estudiantil de nuestra Facultad. En política, sin embargo, se da muy a menudo la picardía de resolver las discusiones más candentes entre copas y pan dulce navideño. Nuestra Agrupación exigirá que sean discutidas y resueltas en período de clases, cuando podemos consultar a las Asambleas de licenciatura o General..

Propuestas avaladas por los hechos

Desde hace años, tanto en el Consejo de Facultad como en el Consejo Federal de la FEUU, hemos dado la pelea para que las tecnicaturas tuvieran los mismos derechos en el Cogobierno que las demás carreras. Hoy, con satisfacción, podemos decir que hemos triunfado. Además, para nuestro orgullo, la lista de la 21 de junio es la única con compañeros de todas las tecnicaturas.

Nuestros Consejeros Estudiantiles han mantenido una inflexible lealtad gremial en el cogobierno, especialmente en el mayor órgano de conducción académica y administrativa, como es el Consejo de Facultad.

En ese sentido, hemos mantenido todas las posturas aprobadas por Asambleas Generales de estudiantes de Humanidades, como la rotunda negación al voto en medio del famoso “conflicto por falta de Asistentes Académicos” (nombre que, por supuesto, le ha dado el Decano, Álvaro Rico).

La elección de Asistentes Académicos (quienes vendrían siendo secretarios del Decano), es una de las contadas instancias en las que se necesita al menos un voto de cada Orden, al ser estos cargos de confianza, y no poder acceder a ellos por concurso. En tal sentido, el Orden Estudiantil se propuso, por resolución de Asamblea, utilizar dicha necesidad en favor de los estudiantes: negarnos a dar nuestro voto en tanto no se escuche y negocie nuestra plataforma reivindicativa, la cual viene siendo postergada año tras año.

Para no tener que discutir la política académica de la Facultad con los estudiantes, el Decano ha inventado el cargo “Colaborador del Decano”, evitando, de esta manera, negociar con el Orden Estudiantil el voto de Asistentes Académicos. Lo cierto es que no le fue tan fácil, ya que el Tribunal de Cuentas de la República observó el gasto en la creación del cargo (por ilegal).

Debido a dicha observación Rico primero intentó ofrecernos un cargo de Asistente Académico (que se paga con horas de grado 5). Como no pudo comprarnos, envió una carta a toda la Facultad acusándonos de haber paralizado la institución.

Grandes Asambleas Generales de estudiantes en 2015 respaldaron el accionar de nuestros Consejeros de Facultad que no fueron comprados ni amedrentados.

Con ese respaldo y una plataforma reivindicativa clara emanada de la Asamblea General, nos paramos con fuerza y obligamos al Decano a negociar. Parte de los logros de dicha discusión han sido algunas duplicaciones de cursos, pero sobre todo, la resolución unánime del Consejo de Facultad que le puso un freno a la iniciativa de que los cursos caducaran: “Ante el planteamiento formulado por la delegación del orden estudiantil, el Consejo de Facultad declara su voluntad de no innovar en materia de caducidad de los cursos hasta tanto no se evalúe colectivamente que se han superado las condiciones de enseñanza (masividad, turnos diversificados, infraestructura edilicia, etc.) que se verifican actualmente. Sin que esto comprometa la posición que los órdenes puedan apoyar en esa instancia.

Pese a que durante este proceso algunos de los docentes más allegados al Decano manifestaron en sus clases las mentiras que éste difundía, intentando dividir al Orden Estudiantil, nuestra agrupación denunció estas maniobras, y con las reservas morales de todo el Centro de Estudiantes, logramos mantener la independencia de nuestro Orden. De esta manera, seguiremos trabajando para lograr las reivindicaciones estudiantiles y defendiendo a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Nuestros Consejeros han sido un puente entre las Asambleas de Licenciatura del Centro de Estudiantes para plantear ante el Consejo temas referidos a sus cursos, problemas con docentes y muchos otras cuestiones.

Para la Agrupación de Estudiantes 21 de junio la defensa de los derechos estudiantiles es una de la principales responsabilidades de los delegados al cogobierno. Por eso nuestros Consejeros, mandatados por la Asamblea de Estudiantes de Educación, hicieron retroceder el intento de algunos docentes de cambiar el carácter de sus materias de teórico a teórico-práctico, haciéndolas de asistencia obligatoria. En realidad estos cursos no tenían ninguna parte práctica, ni cambiaban su programa ni había modificaciones en la forma de evaluar con respecto a años anteriores.

Con la denuncia de esta situación ante el Consejo de Facultad, logramos que se resolviera por unanimidad revertir las asignaturas al carácter teórico y que todos los estudiantes puedan cursarlas.

En esta misma línea nuestros Consejeros han acompañado los planteos de asambleas de estudiantes en lo referido a las transiciones hacia los nuevos planes de estudio. Por ejemplo, hemos encontrado soluciones ante la eliminación de asignaturas como Introducción a la Lingüística (entre otras), para que ningún estudiante del Plan 91 se vea afectado, o lo obliguen a cambiar de plan debido a esto.

Estos temas son pertinentes ya que en el Claustro de Facultad se está debatiendo el Reglamento de Cursos. Nuestra Agrupación ha aportado a la discusión sobre algunos conceptos fundamentales.

Por un lado, fuimos los primeros en denunciar la propuesta limitacionista de que los cursos caducaran, que como explicamos anteriormente logramos detener.

Además, hemos sido muy críticos a la propuesta de que los docentes tengan la libertad de hacer que sus cursos sean de asistencia obligatoria aunque sean estrictamente teóricos, sin tareas prácticas, trabajo de campo, archivos, ejercicios, etc. Desde hace más de cien años el movimiento universitario latinoamericano ha defendido los cursos libres frente a las clases magistrales.

Otro aspecto de la discusión del Reglamento ha sido la propuesta de que los cursos tengan una cantidad mínima de estudiantes. Quienes están al final de sus carreras y se encuentran cursando seminarios o cursos avanzados saben que muchas veces las clases se dan para muy pocos estudiantes, por lo que si le sumamos a los problemas de falta de horarios, salones y materiales de estudios el hecho de que se cancelen cursos por pocos estudiantes, se alargan aún más los tiempos de egresos.  

Asimismo, desde el Claustro criticamos el invento del curso “Realidad Universitaria”, que tuvo el Plan nuevo de Filosofía hasta 2014, una materia introductoria de 20 horas. En la discusión de Planes de Estudios expusimos lo insuficiente que era dicho curso y las quejas de los estudiantes que pasaban por él, con un tratamiento de los temas como si fueran titulares. La mayoría de docentes y egresados en el Claustro, no encontró otra manera de “mejorar” dicho curso para el resto de las licenciaturas y tecnicaturas que empobreciéndolo aún más. Por eso realizamos la propuesta de un curso que supere esta situación y que se permita a los estudiantes de Humanidades realizarlo.

Porque estamos convencidos de la necesaria defensa de las Humanidades y de la integridad de nuestra Facultad con todas las disciplinas que la integran, nos opusimos al proyecto de reestructura docente que impulsó el Decano en el período anterior de su mandato. En vez de exigir un aumento a la Universidad para fortalecer la carencias de algunos Institutos de Facultad, propuso quitarle cargos a algunas licenciaturas “que tenían demasiados” para redistribuirlos, sin considerar el acumulado en enseñanza e investigación que éstas han tenido a lo largo de la historia. De esta manera, ajustaba el cinturón a la interna de Humanidades, haciendo los favores necesarios en la Universidad para ser el candidato de continuidad al ex rector Rodrigo Arocena.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio, en cambio, ha denunciado el ahogo presupuestal que sufre la Facultad de Humanidades. Mientras la Universidad recibió un gran aumento en su presupuesto en 2005, nuestra Facultad continúa en la misma situación financiera que tenía la Universidad cuando gobernaban blancos y colorados.

Sabemos que las necesidades presupuestales no son únicamente problema de Humanidades; por eso hemos dedicado un gran esfuerzo de nuestra militancia en la lucha por la asignación del 6% del PBI para ANEP-UdelaR: hemos difundido las distintas actividades que se han realizado, volanteando en Facultad, organizando Asambleas Generales para tratar el tema, realizando pancartas y cartelería, organizando desde Humanidades la convocatoria y marcha a todas las movilizaciones en defensa de la Educación Pública y su presupuesto.

Con la responsabilidad que nos compete en el cogobierno, hemos impulsado resoluciones en contra del decreto de esencialidad del año pasado en coordinación con los demás gremios. Ante el grave suceso que fue la represión en la puerta del Codicen, nuestros Consejeros coordinaron con las autoridades de la Facultad y Universidad para ubicar a un compañero de Humanidades que había sido detenido y que no nos querían informar donde se encontraba, buscando durante esa dura noche por comisarías y hospitales hasta hallarlo.

Si el movimiento estudiantil quiere ser responsable con el pedido presupuestal que exige para la Universidad de la República, la plata que llega a ésta no debe ser utilizada para financiar política gremial. Nuestra Agrupación ha sido crítica con la línea de fondos que el ex rector Rodrigo Arocena inventó para incidir en la interna de los gremios: “Línea 8: participación y cogobierno”, y tanto en la Universidad como en la FEUU hemos impulsado su eliminación.Porque mientras no haya independencia económica, no habrá independencia política.

Para nuestra agrupación la función de los representantes al cogobierno no puede estar desligada a las actividades gremiales. Es por esto que nuestros delegados han trabajado en coordinación con las comisiones del CEHCE para habilitar la realización en Facultad de charlas, eventos culturales, proyecciones y toques musicales. Por ejemplo, cafés literarios y ciclos de cine semanales de la Comisión Cultura; charlas sobre la ley de impunidad y actividades por el No a la Baja, impulsados desde la Comisión de DDHH durante el 2014; los debates sobre presupuesto, reforma universitaria, Hospital de Clínicas, y muchas otras actividades que ha organizado nuestro Centro de Estudiantes y que debemos seguir incentivando.

En base a nuestros Principios, a nuestras propuestas y al balance que expresamos en este Programa, te invitamos a apoyar a la Agrupación de Estudiantes 21 de junio (Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación ASCEEP – FEUU) en estas Elecciones Universitarias.