Nuestro Programa hacia las Elecciones Gremiales de 2016

NUESTRO PROGRAMA

Hacia las Elecciones Gremiales del 18, 29 y 20 de octubre de 2016

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Lista 21

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

Defensa de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación

En nuestro país, el “consenso hegemónico en educación” se fundamenta en los aspectos ideológicos más regresivos y utilitarios del neoliberalismo, uno de ellos es el llamado discurso productivista sobre la educación: educación al servicio de la producción.

Para esta concepción educativa: “Pensamiento Crítico”, “Vigilancia Epistemológica”, “Reflexión Filosófica”, “Conciencia Histórica”, “Análisis Crítico de las Instituciones y Corrientes Pedagógicas”, “Análisis de los fenómenos culturales”, “Análisis del discurso”, “Creación Literaria” y muchas otras funciones son “lujos intelectuales”, o en todo caso, temas de posgrados, en los que una “Universidad Productiva” no debería invertir como actualmente lo hace.

Preguntan con falsa ingenuidad: ¿Para qué sirven las Humanidades? Los señores necesitan sirvientes y los mecenas, intelectuales obsecuentes.

Para estos señores la Facultad de Humanidades no sólo no es “productiva”, sino que además implica la dilapidación de recursos en la generación de un clima cultural que no hace otra cosa que “poner palos en la rueda del progreso” y promover ideas perniciosas para los objetivos de la “Segunda Reforma Universitaria” que hasta 2014 venía en ascenso: rebaja de los contenidos de los cursos de grado para cobrarlos en los posgrados; estructurar funcionalmente los cursos de grado a las necesidades de su modelo “productivo”; liquidar la Autonomía Universitaria para enmarcarla en el Sistema Nacional de Educación como política de consenso interpartidario.

En varias licenciaturas la “Producción de Egresados” no guarda razonable relación con el número de alumnos y además quienes egresan no desempeñan “el rol social” que los señores requieren, tanto así que los tienen que importar.

Es por eso que en el Proyecto de nueva Ley Orgánica de la Universidad, que había redactado el ex rector Arocena, se eliminaba la presencia de Nuestra Facultad en el Consejo Directivo Central. En la dirección universitaria que quieren los neoliberales no hay lugar para el pensamiento crítico y las Humanidades; allí sólo puede haber un pensamiento único y “fin de la historia”.

Tienen una concepción aristocrática de la Universidad y consideran una dilapidación de recursos que los trabajadores (aunque éstos sean muchos menos de los que nosotros quisiéramos) puedan estudiar en las licenciaturas y tecnicaturas que integran la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, porque en su concepción el Estado sólo debería invertir recursos en Enseñanza Universitaria hacia quienes disponen del tiempo necesario para “recorrer” las “carreras universitarias” en los plazos establecidos por los planes de estudio.

Según concluyeron los obsecuentes funcionarios del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Espacio Europeo de Educación Superior, etc., este tipo de instituciones -como la nuestra- son económicamente deficitarias y políticamente inconvenientes. Lamentablemente en nuestra Universidad y en nuestra Facultad no faltan aspirantes a obsecuentes profesionales que se han trazado un claro objetivo: Liquidar la Facultad de Humanidades.

Nuestra convocatoria a la militancia no es ingenua ni idealista, conocemos y luchamos a diario contra los problemas que aquí también exponemos; nadie nos prometió ningún carguito para estar donde estamos. Nuestra convicción se basa en los Principios expresados en el Manifiesto de Córdoba y en las propuestas de NUESTRO PROGRAMA.

El derecho de los trabajadores a estudiar Humanidades; la Autonomía, el Cogobierno y la Gratuidad de la enseñanza universitaria, consagradas en la Ley Orgánica de 1958, conquistada con la lucha unitaria de OBREROS Y ESTUDIANTES; esta Facultad, fundada por Carlos Vaz Ferreira, transformada por Blanca Paris, Mario Otero y defendida por los mártires caídos en la lucha contra la dictadura fascista; valen mucho más que cualquier promesa individual.

Desde la convicción en los principios y la fuerza de la unidad de quienes estamos dispuestos a luchar por ellos, te convocamos a participar de nuestra Agrupación y del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación, única perspectiva de triunfo en la defensa de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Autonomía y Cogobierno

Los principios democráticos que sustentan nuestra propuesta, postulan una posición contraria a cualquier intento de cercenar la Autonomía Universitaria. Por eso defendemos el cogobierno universitario, donde estudiantes, egresados y docentes perfilan las políticas de nuestra Facultad y de la Universidad de la República, en aras de potenciar las posibilidades de creación del conocimiento en beneficio de nuestro pueblo.

Consideramos de plena vigencia los principios universitarios comprendidos en la Ley Orgánica de 1958. Estudiantes de todo el continente luchan sin tregua por alcanzar conquistas que en nuestra Universidad son realidad vigente.

Por esto, la Agrupación de Estudiantes 21 de junio participa en la Convención y en el Consejo Federal de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), promoviendo la unidad de los sectores antiimperialistas, consecuentes en la defensa de la Ley Orgánica y sus principios. El rol de la 21 de junio fue protagónico en la elaboración del nuevo estatuto de la FEUU y la derrota del anterior rectorado de Arocena en su nefasto intento de entregarle la Ley Orgánica a un Parlamento que había manifestado un consenso monolítico contra la Autonomía y el Cogobierno de la Universidad.

La asignación de presupuesto para la universidad ha sido, desde que se aprobó la autonomía y el cogobierno, el medio más eficaz con el cual puede torcer el brazo de la Universidad. Es a través de este mecanismo de coacción que se profundizan año a año las carencias de nuestra Educación Universitaria Pública. Al otorgar el 43% del presupuesto pedido por la Udelar y el 13 % al presupuesto del Hospital de Clínicas no hace más que atacar una y otra vez a la Autonomía y en especial al Cogobierno, porque ponen luego a las Facultades a investigar lo que las empresas privadas y públicas (nacionales, pero también monopolios extranjeros) quieren mediante acuerdos de financiación extrapresupuestal por míseras cantidades que no llegan a cubrir el ahogo presupuestal.

Pero las presiones sobre nuestra Universidad continúan a diario. En la Universidad de la República, a la propuesta del ingreso del Hospital de Clínicas al régimen de Participación Público-Privada nadie se anima a defenderla abiertamente; y sin embargo, se abre paso a machetazos. Las operaciones de presión han estado a la orden del día, y de la forma más terrenal posible: cuando el Ministerio de Salud Pública fue a realizar el pago de $55 millones que le debía al Hospital, el Ministerio de Economía y Finanzas “encajonó” el cheque.

En la Universidad pudimos comprobar también el paroxismo al que llegó la presión: en otras facultades se resolvió no ingresar el tema en los consejos (resolver no discutir), y en el Consejo Directivo Central un delegado docente promovía el no debate, recordando a los decanos que podían votar sin argumentar el voto. En Humanidades, a pesar de las tradiciones contrahegemónicas de pensamiento y debate social que son orgullo de nuestra Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, y de las argumentaciones por parte del Centro de Estudiantes (representado por nuestra Agrupación) y del Colegio de Licenciados, la mayoría del Decano, los docentes y algunos egresados avalaron la privatización del Hospital.

Quienes vacilaron ante estas presiones ahora, serán políticamente responsables de poner a la Universidad de la República en situación de debilidad aún mayor en la que la prenda no sean 55 millones de pesos; recordemos que en 2017 volverá a discutirse TODO el presupuesto de la Universidad y podrían volver los recortes.

La UDELAR no tiene simplemente la posibilidad de ser la que cierre la puerta a las privatizaciones: tiene el deber político de hacerlo.

Cuando este tema vuelva a discutirse el próximo año, en nuestra Federación de Estudiantes encontrarán las reservas morales para combatir el avance de las privatizaciones en la educación pública.

Gratuidad en todos los niveles de la enseñanza

Defendemos incondicionalmente la gratuidad de la educación pública nacional. Por esto, nos oponemos a la implementación del cobro de matrícula en los postgrados, pues esta medida intenta avanzar hacia el cobro de toda la enseñanza universitaria.

La propuesta del cobro de matrícula se basa en una concepción neoliberal de la Universidad que es individualista, ya que en la misma se ve como único beneficiado al estudiante. En realidad, la Universidad tiene un profundo contenido social, que busca no sólo transmitir conocimiento al estudiante en su función de enseñanza, sino a la sociedad en su conjunto a través de la extensión, la investigación científica al servicio nacional y los convenios con los sectores productivos nacionales.

Por eso, estamos convencidos de la necesidad de un mayor presupuesto para la Educación Pública y hemos organizado a nuestro Centro de Estudiantes para defender el pedido que ha hecho el movimiento popular de un 6% del PBI para ANEP-UdelaR: para garantizar la gratuidad de toda la enseñanza, por más becas estudiantiles, por salario digno para docentes y funcionarios, y por mejores condiciones de estudio.

CARACTERIZACIÓN DE LA REALIDAD UNIVERSITARIA

La “reforma” universitaria impulsada por el ex rector Rafael Guarga y continuada y profundizada por el ex rector Rodrigo Arocena (2006-2014), se basa en los preceptos fundamentales del proyecto educativo neoliberal y es continuidad de la reforma de Rama de 1996. En los lugares del mundo donde el proceso está más avanzado se pueden ver los resultados: cobro o incremento del costo de las matrículas universitarias, tanto de grado, post-grado o maestrías; descalificación de los títulos, acreditación de las carreras, prácticas profesionales obligatorias en empresas privadas como forma de llegar a la cantidad de créditos, desfinanciación de la Universidad Pública. Se introduce además la evaluación de las carreras a través de organismos externos a la Universidad (en nuestro país el INEED), lo que es una violación a la Autonomía Universitaria.

En el marco del ahogo presupuestal, la coexistencia de tres universidades estatales sitúa a la UdelaR “en competencia” por los fondos del Estado y por el respaldo de las empresas, que exigirán modificar los programas de estudio, los contenidos, la investigación y la extensión en función de sus intereses, proceso que podemos ver en países vecinos (de forma paradigmática en Chile).

En esta situación de ataque a las conquistas históricas del movimiento popular y de nuestra Universidad, es necesario resistir este embate en la FEUU para impedir que la misma legitime esta “reforma” neoliberal como una “conquista” de los estudiantes, como ya quisieron hacer quienes respaldaron la elección de Rodrigo Arocena y pretendían continuar con la candidatura de Álvaro Rico para el rectorado.

El Plan de Desmantelamiento de Nuestra Facultad que han llevado adelante José Seoane y Álvaro Rico es el ensayo para lo que podría haber sido su rectorado; por eso fue importante el rol que Nuestro Gremio jugó en la FEUU en defensa de la Universidad, en el desenmascaramiento de su slogan de “Universidad para todos” cuando en Nuestra Facultad, quien trabaja no puede estudiar, y en la denuncia de una de las peores administraciones que ha tenido Humanidades.

Nos oponemos a la Ordenanza de Grado que fue aprobada hace unos años, porque estableció un plazo compulsivo de dos años para creditizar todos los planes de estudio, estableciendo un recorte de un 20% de los contenidos específicos de los estudios de grado para sustituirlos por una supuesta “libertad de elección” donde VALE TODO, donde se puede “rellenar” con cualquier crédito obtenido en la Universidad.

Detrás de esta concepción, que linda con el ridículo en aras de “darle mayor libertad al estudiante” y una mayor flexibilidad en “la carrera”, se esconde la rebaja de la calidad académica de los estudios de grado (licenciatura). Con esta rebaja se genera la “necesidad y el mercado” de P O $ T G R A D O S (para tener la misma formación que los que egresen sin el sistema de créditos). Aclaremos que los postgrados por iniciativa del ex Rector Rafael Guarga, son pagos desde la década del 90.

Hoy, la actual conducción universitaria llevada adelante por el rector Markarián, muestra sus contradicciones, por un lado organizando jornadas de debate que ponen en cuestión la política académica de los anteriores rectorados, y por otro, la falta de avance real respecto al tema.

Nuestra Agrupación está comprometida a llevar adelante la discusión directamente en los órganos de cogobierno universitarios, y al Consejo Federal, que hoy se elige, así como en la Convención de la FEUU que se reunirá en noviembre. Estamos convencidos que si damos a fondo y con responsabilidad esta discusión, sin generar consecuencias negativas para quienes están cursando actualmente sus estudios en los planes que se aprobaron en los últimos años, será posible revertir el proceso de mercantilización de la educación en la Universidad de la República.

Es necesario defender la Formación Docente en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y el fortalecimiento del Plantel docente del Departamento de Estudios en Docencia (ex-UNOD) para extender la oferta académica de sus cursos de grado a Toda la Universidad, pero no como “unidades curriculares electivas” sin ninguna coherencia, para “rellenar los créditos que falten”.

Hemos revindicado que es necesaria una certificación en bloque de las asignaturas que conformaban la Opción Docencia, con su denominación actual, que puedan ser tomadas en cuenta por los tribunales al momento de concursar por un cargo docente.

Hoy, del mismo modo en que el doctorado se hace cada vez un requisito más indispensable, también debería serlo la formación docente en los concursos de la Universidad de la República.

La calidad de la enseñanza impartida solamente podrá recuperar la calidad perdida en el marco de la masividad, si la institución pone un fuerte énfasis en la Formación Docente Universitaria durante los cursos de grado.

Hace más de veinte años que en Nuestra Facultad la Opción Docencia integra las funciones universitarias establecidas en su Ley Orgánica de 1958: enseñanza, investigación y extensión. Sólo en la verdadera integración de estas funciones surge la calidad que la Universidad de la República supo cultivar a lo largo de su historia.

Hoy esta integración de funciones se ha convertido en una consigna sin contenido, a tal punto que mientras se hace una demagogia ridícula con la palabra “extensión” se pretende eliminar al sector pionero de Nuestra Facultad en proyectos y realizaciones en el marco de la Extensión Universitaria.

Con los Planes “Rico” la Formación Docente Universitaria queda privatizada bajo el Monopolio de la Universidad de Montevideo -gerenciada por el Opus Dei- hasta tanto no se termine de aprobar la mentada Ley de creación de la Universidad de Educación (la UNED, sin la Autonomía y el Cogobierno que el movimiento popular reclama), o, como fue planteado en 2013, la Universidad de la República invente administrativamente una Facultad de Educación separada de las Humanidades, para lo que no hay ni siquiera presupuesto.

Estamos absolutamente en contra de cualquiera de estas tres perspectivas: sea el de la Fragmentación de la Universidad Pública; el de la Fragmentación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; o la de mantener la privatización monopólica del Opus Dei.

Reivindicamos firmemente el espacio de las Humanidades, tanto para la Formación Docente Universitaria como para la Investigación Científica en Educación.

Por eso, desde el Cogobierno y la FEUU, hemos impulsado el reconocimiento de los Estudios en Docencia realizados en nuestra Facultad para todos los estudiantes de la Universidad. Y hemos conseguido avances: en el último Consejo de Facultad se ha votado la propuesta  impulsada por la delegación de la 21 de junio de creación de un Certificado de Estudios en Formación Docente. Aún falta mucho por avanzar y perfeccionar en los detalles, pero creemos que da muestra de un Centro de Estudiantes que lucha por la defensa de su Facultad con Principios claros y un Programa para llevar adelante.

PRINCIPALES PROPUESTAS HACIA LA FEUU

Creemos que la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay debe seguir avanzando en sus posicionamientos y su organización, y proponemos la siguiente plataforma:

Por más turnos y becas para poder estudiar

  • Persistiremos en la lucha de la FEUU por el 6% del PBI para ANEP-UDELAR, y la exclusión de otros rubros y organismos que nada tienen que ver con los criterios de la UNESCO ni con las reivindicaciones presupuestales del Movimiento Popular y los gremios de la enseñanza.
  • Impulsamos el acceso a la enseñanza universitaria para todos los trabajadores. En nuestra casa de estudios, la falta de horarios para que quienes trabajan puedan estudiar es la principal reivindicación del Centro de Estudiantes, que año a año lucha por conquistas parciales. Pero en otras Facultades también suceden estos problemas: falta de turnos, cupos en los cursos y las inscripciones, pruebas de ingreso, límite de cursadas (veces que se puede anotar a un curso). La FEUU debe encabezar la lucha para democratizar la enseñanza universitaria en todo el país.
  • Promoveremos una política hacia la Universidad en materia de becas que contemple las necesidades de los estudiantes, apoyando la propuesta de llevar de multiplicar por 10 las becas de Bienestar Universitario. Para ello es imprescindible impulsar la conformación de un Sistema Único de Becas de carácter cogobernado, en el cual se puedan expresar y poner en práctica las reivindicaciones estudiantiles que consisten principalmente en la reformulación de los criterios para brindar y renovar las becas de apoyo económico.

Defensa de los derechos estudiantiles

En nuestra Facultad, los estudiantes mantenemos el derecho a dar los exámenes o presentar los informes o monografías de los cursos que tenemos ganados, a pesar de que los docentes quisieron hacer caducar ese derecho a los dos años.

Nuestra Agrupación promovió en 2014 un plebiscito abierto entre todos los estudiantes de Facultad sobre dicha propuesta de los docentes: el 94,5% de los estudiantes acompañó nuestra posición negativa al planteo, por considerar que no tiene ningún sustento pedagógico y que sólo terminaría obligando a cientos de compañeros a recursar, alargando aún más las carreras que ya se ven afectadas por la falta de horarios.

Gracias a ese NO rotundo de los estudiantes, a las Asambleas Generales de estudiantes que el CEHCE realizó el año pasado, a las movilizaciones y a la propuesta que hizo nuestro delegado en la negociación que llevamos adelante entre los órdenes el año pasado durante el conflicto con el Decano, logramos detener la caducidad de los cursos con una resolución por unanimidad del Consejo de Facultad.

La Agrupación de Estudiantes 21 de junio es garantía para que los cursos no caduquen, manteniendo esta postura en los órganos de cogobierno, esta metodología de trabajo que ha dado resultados, y sosteniendo que la discusión de los reglamentos de los cursos que se dan en el Claustro y Consejo de Facultad debe realizarse cuidando los derechos y garantías de los estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Pero esta defensa de los derechos estudiantiles no se da únicamente en Nuestra Facultad. Actualmente, en otras casas de estudios los gremios también están peleando por este derecho, contra la falta de turnos, los cupos, exámentes de ingreso, el límite de veces que se puede cursar, y otras barreras a la enseñanza universitaria, que la Federación de Estudiantes debe no sólo apoyar declarativamente sino hacerlas parte de una plataforma reivindicativa, para defender unificadamente.

Defensa de la Educación Pública

  • En cuanto a la organización de la enseñanza nacional, reivindicamos las resoluciones del Congreso “Maestro Julio Castro”, por lo que rechazamos la Ley de Educación que no avanza ni en la Autonomía ni en el Cogobierno de la misma.
  • Nos oponemos al Mercado de universidades privadas y reivindicamos el Monopolio Nacional en manos de la Universidad de la República que existió en nuestro país hasta que la dictadura fascista comenzó a socavarla con el decreto 343/984 del 22 de agosto de 1984.
  • Nos oponemos a las leyes de división de la Universidad (en la UTEC y la UNED) para recortar la Autonomía y el Cogobierno en esas nuevas “universidades” y advertimos que estos experimentos terminarán por debilitar y rebajar el nivel de la enseñanza Pública frente a la oferta del mercado de universidades privadas dispersando el acumulado de investigación científica vinculado a la enseñanza.

Ser factor de unidad antiimperialista

En lo referente a los problemas internacionales, los estudiantes universitarios también deberemos pronunciarnos -como siempre lo hemos hecho- con una posición claramente latinoamericanista y antiimperialista:

  • En solidaridad con todos los pueblos del tercer mundo y en particular los que resisten la intervención directa de los ejércitos de rapiña imperialista.
  • Contra la intervención militar en Haití; exigimos el inmediato retorno del contingente militar de nuestro país al servicio del imperialismo.
  • Adhesión a las campañas internacionales por los DDHH en un marco internacional cada vez más complejo donde el imperialismo se torna más agresivo contra los pueblos del tercer mundo.
  • Contra el Bloqueo a Cuba y demás provocaciones yanquis contra los gobierno progresistas de América Latina.
  • Denuncia firme de las provocaciones oligárquicas al servicio del imperialismo yanqui y la CIA, de los grandes medios de comunicación para obstaculizar las conquistas de los pueblos hermanos de Latinoamérica.
  • La lucha contra el latifundio es de todos los pueblos del tercer mundo, por eso respaldamos la coordinación nacional e internacional con todas las organizaciones que se opongan a los monocultivos de eucaliptos y la concentración de la tierra en manos de los monopolios imperialistas vinculados a la celulosa, la minería a cielo abierto y el modelo sojero.
  • Expresar el repudio ante la alarmante situación que viven estudiantes normalistas en México bajo el terrorismo de Estado y la responsabilidad de Peña Nieto en la represión, desapariciones y asesinatos.
  • Expresar y apoyar al resto de los estudiantes y los sectores populares Latinoamericanos que resisten los golpes de la derecha neoliberal que se abre camino nuevamente, obligando a combatir unidos una vez más trabajadores y estudiantes por una América Latina de hombres y mujeres libres.

Independencia financiera gremial

Nuestra Agrupación promueve tanto hacia la interna del CEHCE como hacia la FEUU una política de independencia gremial tanto en el plano político como en el financiero.

En 2010 denunciamos firmemente la corrupción de la mayoría política del Consejo de Facultad de Humanidades al avalar la financiación de un “campamento” contra el Centro de Estudiantes de Humanidades, organizado por un grupo de amarillos, que recibía de la Universidad $55000. Este “campamento” fue un fiasco al que asistieron 15 personas. ¿Habrán comido caviar o con ese dinero se financiaban sus campañas?

En la FEUU, hemos promovido constantemente una política GREMIAL de finanzas, que permita la autoconstrucción de la Federación con fondos propios, aportes de los Centros de Estudiantes y generación de recursos a través de actividades. Es escandaloso la forma cómo se ha apelado en los últimos diez años a la línea 8 del presupuesto de la Universidad de la República, llamada “de Respaldo al Cogobierno”, para financiar actividades gremiales nacionales e internacionales, y más lo es que la FEUU para tener una sede ocupe un local de la Universidad y se le financie dos secretarios rentados, cuando todos estos recursos podrían estar al servicio de las necesidades más acuciantes de la enseñanza: duplicación de cursos en algunas Facultades, eliminación de los cupos en otras.

El desarrollo por parte de la 21 de junio de esta crítica al financiamiento estatal de las actividades gremiales en la FEUU, otrora en solitario, ha tenido su impacto en otras corrientes y ha logrado ampliar el marco de apoyo a la misma.

Defensa del nivel académico

No sólo los exámenes de ingreso, los cupos y el cobro de matrícula son limitacionistas, también lo es toda modificación de los planes de estudio que tienda a aumentar la brecha entre la exigencia académica al estudiante y la oferta material de la enseñanza, limitando y orientando así, el egreso en función de la demanda del mercado. También lo es todo intento de pauperización de los contenidos en los estudios a nivel de grado (licenciatura), desplazándolos a las ofertas de postgrados (maestrías y doctorados).

Esto es lo que sucedió con la Ordenanza de Grado de la Universidad, a la que nos opusimos en la Convención de la FEUU, y que en el marco actual de la coyuntura universitaria, vemos mejores condiciones para rediscutirla.

¿Qué es la Ordenanza de Estudios de Grado? Es una reglamentación que aprobó la Universidad de la República en 2011 durante el rectorado de Rodrigo Arocena que establece parámetros iguales para el planeamiento de licenciaturas y tecnicaturas en toda la Universidad. Esta reglamentación interna pasa por arriba de la independencia técnica de cada Facultad para diseñar sus planes de estudio, establecida por la Ley Orgánica. De esta manera, se obligó e impuso plazos a todas las Facultades para “actualizar” sus planes de estudio, adaptándolos a la nueva Ordenanza, y a un programa del rectorado autodenominado Segunda Reforma Universitaria, que si lo comparamos con la de 1918, es una verdadera contrarreforma.

Nosotros consideramos que nuestra Facultad puede elaborar criterios generales independientes para la actualización de sus planes de estudio; por eso nos oponemos a las restricciones que ha impuesto la conducción universitaria para aprobar sus modificaciones de acuerdo con los criterios generales neoliberales, que se aplicaron en la contrarreforma universitaria del ex rector Arocena: creditización, pasantías con empresas privadas, control externo con las universidades privadas, movilidad hacia el mundo de la empresa, rebaja de la calidad académica, etc.

Otro punto en el que hace aguas la actualización de Planes de Estudio que estableció la contrarreforma de Arocena, que como eje la flexibilización de la currícula, es que no garantiza en absoluto dicha flexibilización, porque no viene acompañada del correspondiente aumento del presupuesto de la Facultad, necesario para hacerla viable reforzando los equipos docentes de los cursos con mayor masividad. Es decir, al estudiante se le obliga a cumplir con la quinta parte de créditos (cuyos contenidos no importan, es decir, no tienen pertinencia epistemológica), pero la Facultad no tiene más presupuesto para crear cursos nuevos que permitan abarcar el interés de los estudiantes por contenidos específicos. El resultado es que se obliga a los estudiantes a “juntar créditos” de lo que sea, con tal de cumplir con los requisitos, lo que se traduce en una rebaja de los contenidos de las carreras de grado para pasarlas a posgrados (que como decíamos, en muchas facultades, aunque no en la nuestra, son pagos). A este respecto, los estudiantes de la Facultad de Medicina están recolectando firmas para que se limite la cantidad de créditos de este tipo a un porcentaje más razonable.

La relación entre esta Ordenanza de Grado y el Plan Bolonia que se implantó en el Espacio Europeo de Educación Superior y que fue resistido por los gremios estudiantiles del Viejo Continente no sólo se da en los contenidos. También ha sido institucional: la encargada del área “Flexibilización curricular” de la Comisión Sectorial de Enseñanza (comisión central de la UdelaR) era la delegada de Uruguay al Proyecto Tuning para América Latina. ¿Qué es el Proyecto Tuning? Se trata de un proyecto financiado por la Comisión Europea para que las Universidades Latinoamericanas “sintonicen” con el Espacio Universitario Europeo, es decir, con el Proceso de Bolonia.

Nuestra Agrupación fue protagonista para detener la aplanadora arocenista en la última elección rectoral, justamente para que haya un espacio de rediscusión de los aspectos académicos más regresivos que se implantaron. Ya se han realizado algunas jornadas de evaluación de la Universidad, pero creemos, junto a muchos compañeros de la FEUU, que es necesario ahondar en este debate ahora.

Estamos convencidos que si damos a fondo y con responsabilidad esta discusión, sin generar consecuencias negativas para quienes están cursando actualmente sus estudios en los planes que se aprobaron en los últimos años, será posible derrotar al Plan Bolonia en la Universidad de la República.

Creemos que estas propuestas que desarrollamos en Nuestro Programa son de particular interés para todo el Orden Estudiantil de nuestra Facultad. En política, sin embargo, se da muy a menudo la picardía de resolver las discusiones más candentes entre copas y pan dulce navideño. Nuestra Agrupación exigirá que sean discutidas y resueltas en período de clases, cuando podemos consultar a las Asambleas de licenciatura o General.

PROPUESTAS AVALADAS POR LOS HECHOS

En la FEUU

Ser factor de unidad anti-imperialista en la FEUU y en el movimiento estudiantil no solo implica una declaración de intenciones, sino que requiere necesariamente de un actitud democrática; la 21 de Junio ha dado cuenta de esto con la presentación de la propuesta de Estatuto de la FEUU (que finalmente fue aprobada el 19 de octubre de 2012 por la mayoría de los estudiantes universitarios), la cual garantiza el derecho al voto directo en la elección de la Mesa Ejecutiva, que antes se llevaba a cabo por un Colegio Elector.

Nuestro papel articulador de las corrientes de izquierda en la FEUU posibilitó construir mayorías críticas con la realidad nacional y universitaria para enfrentar el ajuste presupuestal y la privatización del Hospital de Clínicas, tanto en el Consejo Federal de la FEUU y en la delegación al Consejo Directivo Central de la Universidad. Algunos compañeros nos señalan que construimos alianzas para “simplemente” desplazar al oficialismo. Creemos que eso es “simplemente” un gran logro.

En la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, también hemos llevado adelante la plataforma resuelta en Asambleas Generales por nuestro Centro de Estudiantes:

  • Luchando por la financiación de turnos y duplicaciones de cursos.
  • Logrando el apoyo de la FEUU para la creación de un curso introductorio que valga la pena para todos los estudiantes de la Universidad.
  • Defendiendo las unidades académicas de la Facultad de Humanidades, como la Unidad Polifuncional de Problemas Universitarios (UPPU), que contiene el archivo de la FEUU. Hace unos años el Decano propuso eliminarla, pero con nuestro trabajo desde el Consejo de Facultad y de la FEUU, logramos que el Archivo se quede en nuestra Facultad.

En la Comisión Cultura

La Comisión de Cultura del CEHCE bajo la secretaría de la Agrupación de estudiantes 21 de junio ha aportado, y debe seguir haciéndolo, a las luchas reivindicativas de nuestro Centro de Estudiantes y el movimiento estudiantil, organizando actividades culturales y toques en apoyo a las movilizaciones del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación.

  • Actividades culturales en la puerta de Facultad por la duplicación de cursos, por el turno nocturno para los trabajadores, por un digno presupuesto para la educación.
  • Gran Toque en el marco del 1er congreso de Estudiantes de Humanidades.
  • Bienvenidas a las nuevas generaciones.
  • Hemos organizado varios viajes a Congresos y Encuentros Estudiantiles, como las Jornadas Interescuelas de Historia en 2013, pero creemos importante darle un nuevo empuje ya que contribuyen a la formación de los estudiantes y el conocimiento de otras realidades universitarias.
  • Toque por el paro activo por turno nocturno, en defensa de la opción docencia y el semestre básico.
  • Participamos activamente en los eventos organizados por el Centro de Estudiantes en el marco del conflicto con el Decano Álvaro Rico.

Continuaremos en coordinación con los compañeros de Bellas Artes y Escuela de Música, con los que hemos realizado varios actos y jornadas en común. Organizamos en conjunto un gran toque en la Plaza Seregni en el marco de la lucha presupuestal, por un presupuesto digno, por el 6% para ANEP y UdelaR.

En ese mismo sentido estamos en camino a editar una publicación en conjunto con AEBA, CEEUM y CEEMAD con el propósito de difundir la voz de los estudiantes universitarios en lucha contra la postergación de las Artes y las Humanidades.

Demostramos que es posible y necesaria la coordinación con Departamentos e Institutos de Facultad para realizar actividades académicas y culturales, como realizamos en conjunto con el Departamento de Letras Modernas sobre la Guerra Civil Española y lo volveremos a realizar este año en su 80 aniversario de conmemoración.

Promovemos y organizamos eventos culturales que permitan la más amplia participación de los estudiantes de Humanidades y de lugar a un espacio cultural dentro de nuestra casa de estudios.

  • Café literarios con literatura, música y galerías fotográficas
  • Tertulias con teatro, tango y música
  • Ciclos de cine

Desde la Comisión de Cultura del CEHCE invitamos a participar de esta herramienta gremial a todos los estudiantes de la Facultad de Humanidades interesados en promover y concretar actividades que difundan la cultura en todas sus expresiones.

En la Comisión Finanzas

  • Dimos inicio a una Personería Jurídica que permite, una vez el MEC dé su aprobación, poner a los becarios en caja, saldando una vieja deuda por una gestión que fue demorada más de lo previsto, con la desidia de algunas agrupaciones y la mala voluntad de la escribana de la Universidad, quien se desentendió de su asesoría. Cabe destacar que, a pesar de esto, la secretaría de Finanzas comenzó a pagar la mutualista de los becarios de Fotocopiadora directamente.
  • Es necesario darle continuidad a una política de finanzas que ha generado recursos propios, que no sólo han contribuido al funcionamiento gremial, sino que además han aportado al mejoramiento del servicio de fotocopiadora, porque hoy nuestra conducción puede afirmar con orgullo que las finanzas gremiales subsidian al servicio de fotocopiadora.
  • Asimismo, la reciente digitalización de TODOS los repartidos y fichas nos permiten ofrecer una mejor calidad y velocidad de las copias, y al mismo tiempo, reducir los errores de impresión y por ende los costos para mantener el precio de la copia a un valor más accesible.

En la Comisión Cogobierno

 

Trabajando con los compañeros que ingresaron a Facultad este año, logramos juntar 590 firmas de estudiantes de la generación 2016, redoblando así la lucha por la duplicación horaria de los cursos.

Elevamos al Consejo de Facultad la lista de firmas como prueba tangible del descontento general y la necesidad de una Facultad de Humanidades accesible para todos los estudiantes.

Hemos hecho charlas informativas de formación en Cogobierno y sobre Rendición de Cuentas, recorte y lucha presupuestal.

Actualmente estamos reuniendo información sobre la problemática que enfrenta cada carrera de Facultad respecto a horarios, y discutiendo posibles líneas de trabajo, tanto para hacer visible nuestra reivindicación de la creación de turnos mediante actividades de difusión, como para crear sólidos insumos a tener en cuenta a la hora de discutir este semestre, en el Consejo de Facultad, las duplicaciones para el próximo año.