LA REACCIÓN DE LOS CONSERVADORES

Hace unos meses, en octubre de 2008, los Estudiantes de la Facultad de Humanidades cambiamos la conducción política de nuestro Gremio, dándonos la nueva mayoría gremial a la Agrupación de Estudiantes 21 de junio.
Dijimos en nuestro Programa y en toda la propaganda de campaña previa a las elecciones que el centro de trabajo de la nueva conducción debía estar concentrado en la materialización de la reivindicación gremial del Turno Nocturno Completo por el cual firmaron 1800 estudiantes de nuestra Facultad durante el período de inscripciones del semestre impar 2008. Este logro de movilización gremial se dio en el marco del accionar central de nuestra Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) a partir de su propuesta en la Comisión Sectorial de Enseñanza de la Universidad de la República (CSE) para financiar proyectos que promuevan mayores oportunidades de cursar a los estudiantes que trabajan.
Después del triunfo en las elecciones gremiales cumplimos con Nuestro Programa y planteamos el tema en la Mesa Coordinadora del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación (CEHCE), para luego con todo el Gremio, pedirle al Consejo de Facultad que comenzara de inmediato el tratamiento de los horarios para el semestre impar 2009. Esto consta en las Actas del Consejo de nuestra Facultad.
El Decano argumentó que el Consejo todavía no contaba con los “Insumos necesarios” para tratar el tema, ya que los docentes aún no habían elevado su propuesta horaria para el próximo semestre.
Seguimos insistiendo pero los “insumos” no aparecieron hasta febrero de 2009, unos días antes de que comenzara el período de reinscripciones para el semestre impar. Por esos días el Asistente Académico del Decano Licenciado Javier Roger nos convocó a la comisión correspondiente para tratar el tema.
Aun habiendo mayoría de informes docentes favorables a la duplicación de los cursos como había sido implementado en el semestre anterior, en esa comisión se nos comunicó a los representantes estudiantiles que durante el primer semestre de 2009 no se duplicaría un solo curso.
Además se nos comunicó que los proyectos que serían enviados a la CSE no serían para duplicar cursos como en el semestre anterior, sino que el DINERO CONSEGUIDO POR NOSOTROS, a través de la CSE, que había financiado la DUPLICACIÓN DE CINCO CURSOS pasaría a financiar las “Nuevas Modalidades de Enseñanza” que promueve este Decanato.
Cuando trasmitimos nuestra Total Oposición a esa Propuesta el Asistente Académico nos dijo que si queríamos que se siguieran duplicando los cursos deberíamos haber comenzado antes a “construir los consensos políticos” para que esto sucediera.
Esto demuestra el desprecio de este Decanato hacia los Estudiantes, cuando hacía CUATRO MESES que habíamos planteado nuestra preocupación por el tema en el Consejo de la Facultad.
En su razonamiento político mezquino, este decanato creyó que liquidando la conquista de la duplicación de cursos, los estudiantes le restarían respaldo a su gremio.
El decano y sus asistentes académicos no piensan en como mejorar la peor gestión de la historia de la Facultad ni en el fortalecimiento académico de sus disciplinas. Razonan “a la defensiva”, su única cuenta es la regresiva, la de los mediocres que se saben con los días contados y sin ningún proyecto en la perspectiva del largo o el mediano plazo.
Creyeron que perjudicando a los estudiantes ganarían tiempo, pero la generación 2009 terminó rápidamente con sus aspiraciones. No podía ser de otra manera, pero la desesperación reaccionaria de los conservadores, una vez más, nubló su razonamiento.
Ya los denunciamos públicamente en la Asamblea General del Gremio y las primeras respuestas de movilización se vieron en el acatamiento de dos paros y en la asistencia masiva de los estudiantes a varias sesiones del Consejo de Facultad. Y a los conservadores se los vio nerviosos.
Solo hemos logrado la duplicación de dos cursos para el semestre par 2009, pero sabemos que no alcanza solo con un susto, si queremos avanzar hacia un Turno Nocturno completo, solo podremos hacerlo quitando del camino a una administración que ha decidido no ser parte de la solución, sumándose al partido del problema.
Se oponen a la duplicación de cursos, aún disponiendo del presupuesto necesario, por que saben que ésta es una reivindicación gremial impulsada por la nueva conducción gremial de la 21 de junio, y saben que para su supervivencia política necesitan de la FALSA CONFRONTACIÓN entre el Orden Docente y el Orden Estudiantil, aunque la misma arrastre a nuestra Facultad por el camino de la disolución.
Esta FALSA CONFRONTACIÓN solo puede ser expuesta con movilización y unidad gremial de los estudiantes, demostrando claramente la intencionalidad mentirosa de quienes pretenden hacer terrorismo verbal hablando de “superexplotación” contra los trabajadores docentes en las propuestas estudiantiles.
Los estudiantes proponemos otorgar extensiones horarias, que implicarán aumentos salariales para que algunos docentes dupliquen cursos, y en otros casos realizar llamados a concursos, lo que implica mayor cantidad de puestos de trabajo docente CON FONDOS QUE YA POSEE LA FACULTAD y que este decanato no quiere ejecutar.
Algunos quizás tendrían más autoridad moral para hablar si al menos pagaran la cuota de su Sindicato. ¡¡¡Por que hay que lavarse la boquita con jabón pulidor!!! antes de decir que los Estudiantes de Humanidades que trabajan, o desde el CEHCE-FEUU se promueve una política de “superexplotación” contra los trabajadores docentes.
Porque estos mismos “bocas sucias” son los que luego defienden el proyecto elitista de este Decanato, para rebajar los contenidos de los cursos de grado para cobrarlos en los postgrados a unos pocos que los puedan pagar. Para esto impulsan modificaciones de Planes de Estudio donde dejan afuera de cualquier consulta al Orden Estudiantil, como han hecho en Filosofía.
También creen en forma idealista y reaccionaria que eliminando la asignatura “Introducción a la Universidad” y todo el Ciclo Básico van a terminar con la tradición combativa de los Estudiantes de Humanidades.
Hoy la verdadera confrontación es la que este decanato lleva adelante contra los estudiantes organizados en su gremio. Por eso promueve esta política anti-estudiantil, por eso una de sus primeras medidas fue eliminar el subsidio financiero para las becas de fotocopias que le permitía cursar a estudiantes de bajos recursos económicos.
Este decanato no solo promueve una educación elitista para unos pocos, que puedan dedicarse “Full Time” a estudiar, sino que además no le interesa ni siquiera la existencia misma de nuestra Facultad tal cual la conocemos, por eso su administración no ha conseguido prácticamente NADA del significativo aumento de presupuesto que conquistaron la Universidad y la Educación Pública.
También es muy claro que esto guarda una directa relación con la política de esta administración, que mantiene a una contadora, cuya gestión fue observada por el Tribunal de Cuentas de la República y la Auditoria Interna de la Universidad, y se negó públicamente a aplicar las correcciones sugeridas por dichos organismos.
El Señor Decano José Seoane repite cuatro o cinco veces, las palabras negociación y consenso en cada intervención que realiza en las sesiones del Consejo de Facultad, pero todas las medidas de su administración se basan en la ruptura y la búsqueda de la confrontación entre docentes y estudiantes. Cuando los hechos niegan permanentemente a las palabras cabe solo una categoría política: MENTIRA.
Nuestra Facultad necesita una administración que abandone la confrontación anti-estudiantil como táctica y la mezquindad de las antinomias como estrategia, por eso el Decano José Seoane debe renunciar y dejar paso a una transición hacia la próxima administración, que dé respuesta

s sin demoras a las demandas de la hora.
La lógica de la confrontación que un pequeño grupo de Docentes quiso imponerle a la Facultad fracasó en el gobierno de la misma, ahora solo les queda el apego irracional al poder sin proyecto de futuro. Solo les queda un importante aliado: la indiferencia de la mayoría de los docentes de la Facultad, ésta se basa en el temor al desgobierno, la innombrable antinomia, el temor a la persecución política y demás fundamentos históricos del Pensamiento Conservador.
No subestimamos la fuerza de esos oponentes, pero una vez más apelamos a la Razón, porque nuestra Facultad de Humanidades es una necesidad de la Cultura Nacional y su fortalecimiento académico no es cuestión de élites, sino de cientos de estudiantes trabajadores que reclaman por su derecho a CURSAR.