Vamos con Alma!

Este jueves 20 se realizará el Plebiscito de Decana

Los estudiantes elegiremos democráticamente a qué candidata votarán los representantes al Claustro de Facultad que fueron electos el pasado 9 de mayo.

¡Tu participación define!

Horarios de votación en Facultad: 9:00 a 12:30hs y de 17:00 a 22:15hs.

Estudiantes con Alma Bolón: www.almadecana.wordpress.com

Que en la elección de Decana de Humanidades no haya ninguna tergiversación: elitista es no luchar por presupuesto

La mayoría de los estudiantes de Humanidades no pueden cursar en tiempo y forma las materias que corresponden a cada semestre porque en la Facultad de Humanidades no hay turnos.

Como las materias se ofrecen esparcidas a lo largo del día, si trabajás, es imposible que puedas asistir a todos los horarios, y como las duplicaciones de cursos son escasas, si no te sirve un horario (el único horario) no tenés otra opción, y entonces postergás la asignatura para el año siguiente, o el siguiente, y así alargás tu carrera de grado más de lo previsto.

La mayoría de los estudiantes de Humanidades trabajamos.

Yo soy estudiante avanzada de la Licenciatura en Educación, y la razón por la que pude avanzar en mis estudios es porque Educación es la única carrera de la Facultad que tiene turno nocturno. Como soy consciente de esta realidad, y como no me considero – como algunos- más estudiante que cualquier otro que ha tenido que alargar su carrera más de lo deseado, junto a mis compañeras he venido peleando para que la facultad oferte más cursos duplicados.

Las razones por las que en nuestra Facultad no hay turnos ni muchas duplicaciones de cursos son dos: una es la falta de presupuesto, otra es a falta de voluntad política. En este sentido es recomendable, a la hora de elegir una candidata, prestar atención no solo al discurso de campaña electoral sino a la práctica política concreta.

Ana Frega, como Consejera de la Facultad de Humanidades y como integrante de la corriente política que conduce la Facultad, NUNCA defendió las duplicaciones de cursos, sino más bien se ha plegado al silencio, como el resto de los Consejeros Docentes, cuando las Consejeras Estudiantiles reclamamos más cursos duplicados.

Se plegan al silencio a la hora de votarlas, pero sí hablan a la hora de “evaluar” si las duplicaciones votadas para el año anterior “han rendido o no” con criterios gerencialistas y miserables. Al parecer no les resulta suficientemente valioso que cientos de estudiantes hayan podido cursar una materia cuando, de no estar duplicada, no lo hubieran podido hacer. Para estos Consejeros Empresarios, “la duplicación no siempre es una buena inversión”.

Pero como si eso fuera poco, plantean reducciones en la carga horaria de las asignaturas, rebajando la calidad académica de nuestros cursos.

Resulta que estos docentes, insatisfechos con sus salarios y su tiempo para investigar, en vez de luchar por presupuesto recortan sus horas de enseñanza. Somos los estudiantes los que les tenemos que andar recordando cuán valioso es su trabajo.

Como Directora del Departamento de Historia del Uruguay, la Profesora Ana Frega recortó de seis a cuatro horas semanales las clases del Departamento de Historia del Uruguay, CONTRA LA OPINIÓN DE LA ASAMBLEA DE ESTUDIANTES DE HISTORIA. Tampoco le dio pelota a la Asamblea de Historia a la hora de reformar el Plan de Estudios, así que vayan haciéndose una idea de cuánto escucha la opinión de los estudiantes.

Ahora bien, como no pueden decir que su precandidata contempla en su análisis universitario a los estudiantes trabajadores (digamos, porque no lo hace), a la corriente estudiantil que propone a Frega se le ocurrió, hace una semana, decir que el examen libre es una gran reivindicación del estudiantado y proponerlo como un pilar fundamental. De esta manera vienen aplicando los mismos argumentos que expresamos los que defendemos la duplicación de cursos para fundamentar el examen libre, trasladando el discurso de un eje a otro y así invisibilizar el centro de la cuestión: que los estudiantes no estamos pidiendo a gritos ser autodidactas y venir solo a dar un examen sin pisar la facultad en todo el año, lo que estamos pidiendo es PODER CURSAR.

Para poder cursar los estudiantes necesitamos: tener horarios razonables, que además las materias no se superpongan unas a otras porque por ahora no somos omnipresentes, tener docentes que puedan hacerse cargo de los cursos (presupuesto) y becas estudiantiles para todos los estudiantes que lo necesitemos, especialmente para los estudiantes del interior (más presupuesto).

Dicen que Alma Bolón piensa que el examen libre es perjudicial para el estudiante, y es verdad, piensa que es un suicidio pedagógico. Dicen que Alma Bolón está en contra del llamado “desarrollo” en el interior del país, y es verdad: porque si por “desarrollo” entienden que a un departamento que tiene una ciudad turística lo que hay que llevar es una Licenciatura en Turismo, y en una zona de producción ganadera hay que abrir una carrera de Tecnólogo Cárnico, en vez de promover que los estudiantes del interior puedan acceder a las mismas carreras a las que accedemos los estudiantes montevideanos, está claramente en contra, y los que lo defienden deberían lavarse la boca antes de hablar contra el elitismo.

Dicen que Alma Bolón está en contra de bajar la exigencia para los estudiantes que somos primera generación universitaria en nuestra familia, y tienen razón; considera que no tiene sentido tal cosa como la adaptación del saber científico para que los pobres desuniversitarizados podamos entender lo que se enseña en la UDELAR, ya que no cree que haya ningún tipo de superioridad por ser hijo de padres universitarios, como si éstos fueran títulos de nobleza.

Dicen que Alma Bolón critica la concepción de “democratización” que impone el Banco Mundial, y tienen razón (obvio que tienen razón), porque “democratización” sin un análisis crítico es una palabra que puede utilizar hasta el más miserable, y porque por lo tanto deberíamos preguntarnos si efectivamente la idea de democratización que tiene el Banco Mundial es la misma que tenemos nosotros.

Lo que no dicen es que Alma Bolón es de las docentes de la UDELAR que en materia de lucha por presupuesto para la educación pública se cuentan con los dedos de una mano. Lo que no dicen es que hace años viene dando una gran batalla intelectual en defensa de las Humanidades y en contra de su postergación presupuestal. Lo que no dicen es que es una referente en la manifestación contra la mercantilización de la educación en el Uruguay, ¿y saben por qué no lo dicen? Porque su candidata no solo ha estado de acuerdo sino que ha sido cómplice de la implementación de las reformas neoliberales en la Universidad de la República.

A los demagogos que hablan en nombre de los que somos hijos de padres no universitarios, les digo: como estudiante trabajadora y primera generación universitaria YO VOTO POR ALMA BOLÓN.