¿DÓNDE GRITAR?

Nosotros fuimos al Paraninfo a dar nuestros argumentos y a emitir nuestro voto.

Algunas corrientes fueron a hacer el papelón desde las barras, la fueron a “balconear” con protagonismo; algunas de ellas por su raquitismo político de tener más sellitos que votos, de no tener un solo miembro en la AGC, otros por aquello de que los conversos tienen la necesidad de ser más fanáticos que los fieles de siempre. Parece una paradoja, pero el bochinche intenta disimular el balconeo de la “neutralidad”.

Son las mismas corrientes que aplican el mismo método para balconear el avance del fascismo en Brasil.

No necesitamos discursos de izquierda perfectos, necesitamos discursos de izquierda con coraje para enfrentar los planes mercantilizadores de la enseñanza.

Nuestra agrupación pudo encontrar y promover en facultad de Humanidades una candidatura al decanato para expresar ese coraje en Alma Bolón, y a nivel central de la Universidad el único nombre para frenar al benjamín de los organismos de crédito era Markarián.

De cara al escenario que se viene, donde estará en juego la autonomía de la Universidad, debemos tener claro que cualquier autoaislamiento de las fuerzas de izquierda es una concesión a la mercantilización de la educación. Hacemos un llamamiento para que en la resistencia y defensa de los principios universitarios que consagra la Ley Orgánica, no se mire desde el balcón, se esté donde duele y no se haga como el tero de gritar en un lado y tener el nido en otro.

El Banco Santander avanza no sólo en Facultad de Economía, donde nosotros pudimos cuantificar, sino también en los consejos de varias facultades hace bastante tiempo. Allí, ¿quién grita? ¿Quién gritó?