Llegar a los libros es un derecho

Imagen de video entrevista a Lacalle Pou
“Me gustaría leer más cosas, por ejemplo este que tengo acá: ‘El Fin de la Pobreza’… Por mi altura te podrás dar cuenta que no lo uso mucho [Todos los libros están a la misma altura] Lacalle Pou (2019).

Las declaraciones del candidato presidenciable del Partido Nacional a favor de sistemas de restricción del ingreso a la Universidad de la República y su ataque explícito a las disciplinas humanísticas, nos obliga como estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación a expresar la defensa de los Principios Universitarios y la formación en nuestro campo de conocimiento.

En una de las entrevistas recopiladas en el libro “Once Rounds” (2019) del periodista Alfredo García, éste le pregunta a Luis Lacalle Pou acerca de la implementación de cupos en la educación terciaria, a lo que el candidato responde: “Me parecen justos y lógicos los mecanismos de ingreso y selección”.

En esta misma línea, Lacalle Pou aprovechó en su reunión con el PIT-CNT para desvalorizar la formación en literatura, filosofía e historia, proponiendo orientar la enseñanza  hacia lo requerido por el mercado.

CONTRA EL LIMITACIONISMO DE CUPOS Y PRUEBAS DE INGRESO

Estamos en contra de cualquier propuesta que promueva el examen de ingreso y los cupos. Estas dos prácticas atacan particularmente el principio de gratuidad de la enseñanza, limitando el ingreso a la Universidad. El examen de ingreso pone de manifiesto las desigualdades en la formación de los estudiantes, y éste junto a los cupos, dan lugar a un escenario en el que entre los excluidos sólo estudian los que pueden pagarlo en el ámbito privado (claro ejemplo de ello es la situación ISEF/ACJ).

No sólo los exámenes de ingreso y los cupos son limitacionistas, también lo es toda organización de la enseñanza que tienda a precarizar la oferta académica. Por eso defendemos la duplicación de horarios para poder cursar, las clases presenciales de asistencia libre y el acceso real a los materiales de estudio. Rechazamos igualmente todo intento de recortar los contenidos de la formación de grado, desplazándolos a los postgrados pagos (tendencia que lamentablemente ya ocurre, así como también ya existen los mecanismos de selección en maestrías y doctorados).

DEFENSA DE LAS HUMANIDADES 

La opinión del candidato Luis Lacalle Pou sobre las disciplinas humanísticas se basa en los aspectos ideológicos más regresivos y utilitarios del neoliberalismo, uno de ellos es el llamado “discurso productivista” sobre la educación: “Educación al Servicio de la Producción”.

Este discurso ya permea en las altas esferas del gobierno actual y la Universidad, que en los últimos años ha promovido cambios en la enseñanza, orientándola hacia un esquema de mercantilización inspirado en el Plan Bolonia.  

Como caracterizamos en nuestro Programa, para esta concepción educativa: “Pensamiento Crítico”, “Vigilancia Epistemológica”, “Reflexión Filosófica”, “Conciencia Histórica”, “Análisis Crítico de las Instituciones y Corrientes Pedagógicas”, “Análisis de los fenómenos culturales”, “Análisis del discurso”, “Creación Literaria” y muchas otras funciones son “lujos intelectuales”, o en todo caso, temas de postgrados, en los que una “Universidad Productiva” no debería invertir.

Preguntan con falsa ingenuidad: ¿Para qué sirven las Humanidades? Los señores necesitan sirvientes y los mecenas, intelectuales obsecuentes.

En varias Licenciaturas la “Producción de Egresados” no guarda razonable relación con el número de alumnos y además quienes egresan no desempeñan “el rol social” que los señores requieren.

Un antecedente crudo y reciente del efecto que tiene el pensamiento neoliberal en la administración de la Educación es el recorte presupuestal anunciado por el gobierno del fascista Bolsonaro en las facultades brasileñas de Filosofía y de Sociología, en abril de este año.

Ante las declaraciones del candidato Luis Lacalle Pou, saludamos la respuesta del actual rector de la Universidad Rodrigo Arim; al parecer las restricciones presupuestales implementadas por gobiernos derechistas a las universidades de la región y las declaraciones de los últimos días, han actuado como curso intensivo en Pensamiento Crítico para quienes vienen reformando la Universidad en función de los intereses del mercado.

El proyecto académico profundamente democrático que dio origen a nuestra Facultad nunca fue hijo de los consensos ni de las unanimidades, siempre estuvo en cuestión, y muchas veces en la mira de los sectores más conservadores de la derecha política de nuestro país.

Nuestra Facultad nace en medio de un fuerte debate entre las ideas democráticas, liberales progresistas de nuestro fundador Carlos Vaz Ferreira, favorable a la Autonomía Universitaria, el desarrollo de la Investigación Científica al servicio del interés nacional, que trascendiera la mera formación de profesionales al servicio del mercado, contra las concepciones liberales conservadoras que promovieron la creación de Institutos dependientes de los gobiernos de turno, casi sin ninguna autonomía.

No fue casualidad el ensañamiento del fascismo contra nuestros compañeros durante la dictadura, ellos fueron perseguidos, asesinados y desaparecidos por sus ideas y su lucha consecuente, construcción colectiva de un pueblo y una intelectualidad progresista que en Humanidades tuvo un grado de expresión, desarrollo y síntesis académica, en la década del 60 y principios de los 70, que también fue posible por la cobertura del proyecto democrático fundacional de 1945.

Quienes hoy atacan a la Autonomía y el Cogobierno universitarios son obsecuentes seguidores de la escuela liberal conservadora.