Preguntas por un consejero escondido

Desde que el Consejero titular de la agrupación Deliberarce fue denunciado por violencia de género, han estado escondiendo al elefante en la habitación.

No han presentado su renuncia ni han emitido ningún comunicado al respecto. Entonces, ¿lo están apartando o lo están protegiendo?

Si la misma agrupación que representa a las estudiantes en la Comisión de Equidad y Género de la Facultad lo está protegiendo, nosotras nos preguntamos: ¿realmente nos representan?

Y si lo están apartando, ¿por qué no presentan su renuncia?

Han abandonado durante dos meses el lugar que logró su lista en el Consejo de Facultad, dejando a la delegación estudiantil con un voto menos a la hora de defender los derechos estudiantiles.

La delegación estudiantil cuenta con tres votos en el Consejo de Facultad y se define cada dos años en Elecciones Universitarias. Representar al estudiantado significa contar con respaldo político, pero sobre todo significa una gran responsabilidad. Al haber dejado vacío ese lugar no han cumplido ni con el CEHCE, ni en particular con las y los estudiantes que depositaron su confianza con el voto a su lista.

Curiosamente, ahora quieren volver con una suplente PERO presentando a otro de sus compañeros como el “encargado de los temas del Consejo”, que vendría siendo el encargado de cubrir al Consejero denunciado. Le inventan un cargo de “intermediario entre las asambleas y el Consejo” a un compañero que no fue elegido en las Elecciones Universitarias. ¿Acaso desconfían hasta de las compañeras suplentes electas de su propia lista? Nos parece lamentable este intento de reinventar la rueda para rodear a las representantes legítimas.

Ante esto, las Consejeras de la 21 de junio decimos firmemente: LAS REPRESENTANTES ESTUDIANTILES NO NECESITAMOS NINGÚN VOCERO AUTOPROCLAMADO.

Respaldando el trabajo de la Comisión de Género del CEHCE en la discusión y colectivización de la lucha contra la violencia machista en todas sus expresiones, manifestamos:
Hay un Consejero denunciado y escondido.
No hay una renuncia.
Hay silencio y un cargo inventado.
Es hora de dar respuestas al estudiantado.