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EL CONVENIO DE NUESTRA UNIVERSIDAD CON ISRAEL ESTÁ VIGENTE Y DEBE SER REVOCADO

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Por 21 de junio
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EL CONVENIO DE NUESTRA UNIVERSIDAD CON ISRAEL ESTÁ VIGENTE Y DEBE SER REVOCADO

La Universidad de la República mantiene desde 1985 un Convenio Marco con la Universidad de Tel Aviv, firmado por el entonces rector Samuel Lichtensztejn. A pesar de que el Consejo Directivo Central reconoció, en su Resolución Nº 3 del 8 de abril de 2025, "la existencia de un riesgo grave de genocidio contra la población palestina" —según lo establecido por la Corte Internacional de Justicia—, el régimen de segregación racial y apartheid en los territorios ocupados y la destrucción total del sistema universitario en Gaza, ese convenio continúa vigente hasta el día de hoy.

La misma resolución del CDC rechazó la instalación de una Oficina de la ANII en la Universidad Hebrea de Jerusalén, instó al gobierno a cerrarla y resolvió que la Udelar no participaría en ninguna iniciativa asociada a ella, por ser incompatible con el Derecho Internacional Humanitario y con la posición ética de nuestra institución. Ese precedente marcó claramente que la Universidad sí tiene capacidad y legitimidad para revisar, suspender o finalizar vínculos institucionales con el Estado de Israel en el marco del genocidio en curso.

CONFIRMADO.

A pedido del propio CDC, el Servicio de Relaciones Internacionales informó que el Convenio Marco Udelar–Universidad de Tel Aviv es el único convenio activo entre la Universidad y una institución israelí, y que “no se ha registrado ninguna actividad de cooperación o intercambio real entre 2020 y 2025”. Su vigencia ya no respondería a necesidades académicas ni científicas: su presencia hoy es meramente simbólica y política.

También por solicitud del CDC, el Instituto de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho analizó las consecuencias jurídicas de los dictámenes de la Corte Internacional de Justicia. Su informe fue categórico: la Udelar no está obligada jurídicamente a mantener ese convenio y, del mismo modo, tiene plena libertad para suspenderlo o revocarlo por decisión política, académica o ética. La ausencia de obligación jurídica no es un argumento para mantener el vínculo; simplemente indica que la decisión pertenece exclusivamente al campo de la autonomía universitaria.

La continuidad del convenio se vuelve incompatible con la posición institucional de la Udelar frente al genocidio, la ocupación y el apartheid. No es coherente que nuestra Universidad denuncie, en sus resoluciones formales, la destrucción del sistema educativo palestino mientras conserva un convenio académico con una institución del Estado responsable. La solidaridad de la Universidad de la República no puede expresarse mediante la continuidad de relaciones bilaterales que otorgan legitimidad a un aparato estatal comprometido en graves violaciones al Derecho Internacional.

Revocar el Convenio Marco Udelar–Universidad de Tel Aviv es un paso necesario para restaurar la coherencia institucional, afirmar la autonomía universitaria y sostener la ética humanista que históricamente ha guiado a nuestra comunidad. No existe motivo académico para preservarlo, ni obligación jurídica que impida su cancelación.

Por todo lo anterior, reclamamos la revocación inmediata del Convenio Marco firmado en 1985. La Universidad de la República debe dar este paso con claridad, sin ambigüedades y en sintonía con su tradición democrática y con los principios que dice defender.

21 de Junio – FEUU